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Número 9: Número Monográfico Actas del I Encuentro Internacional del GRUPO TORDESILLAS DE ENFERMERÍA: “La
nueva realidad de los estudios de Enfermería” Mesa III: Los estudios de postgrado y la investigación en Enfermería Valladolid, 20 de octubre de 2006, 18.30h. Moderadora, resumen de cada ponencia y conclusiones de la Mesa: Prfa. Dra. Dª Magdalena Santo Tomás Pérez. Universidad de Valladolid. España. Ponentes: Prfa. Dra. Dª Blanca Marín Fernández. Universidad Pública de Navarra. Dª Teresa Moreno Casbas. Investén-ISCIII. I. de Salud Carlos III. Prfa. Dª. Mª Paz Mompart García.
Universidad de Castilla Dª Silvia Sanz Belloso. Sindicato de Enfermería, SATSE. Valladolid.
Mesa III: Los estudios de postgrado y la investigación en Enfermería Ponencia I: Los estudios de postrado y la investigación en Enfermería Ponente: Prfa. Dra. Dª Blanca
Marín Fernández. Diplomada en Enfermería. Licenciada en Antropología Social
y Cultural y Doctora por La profesora Blanca Marín centra su intervención en explicar la estructura de los nuevos estudios de postgrado para cuyo acceso se contemplan dos vías: la académica y la profesional. La vía académica se inicia tras la superación de los estudios de grado lo que significa que el punto de partida está en los 240 créditos ECTS. El 2º ciclo “Master Oficial” requiere la superación mínima de 60 créditos y su superación conduce al 3º ciclo o doctorado. Expone la ponente que tras una recogida
exhaustiva de datos, realizada a 74 universidades, ha constatado que en el curso
académico 2006-07, 23 ofertan master oficiales que contemplan la admisión de
diplomados en enfermería impartiéndose en ellos 19 campos temáticos
diferentes: Gerontología; Gestión e Investigación de En el cuadro nº 1 se explica lo que a continuación expuso la ponente en relación con la estructura de un curso de postgrado. A la derecha de la imagen, aparecen representadas, en la parte inferior, las materias correspondientes al 1º año, y en la superior las que corresponden al segundo año. Explica a continuación cómo la vía académica
se concreta en posibilidades: Master Universitario, Experto Universitario y
curso de Especialista, que en La vía profesional que se concreta en La disposición adicional segunda del RD 450/2005, establece cuales son las vías de acceso por Homologación, estableciéndose de la siguiente manera: Las denominadas con anterioridad: Neurología, Urología y Nefrología, Análisis Clínicos, Radiología y Electrología y Enfermería de Cuidados Especiales, se homologarán por la de Enfermería de Cuidados Medico-Quirúrgicos. La de Pediatría y Puericultura, por la de Enfermería Pediátrica. Las de Psiquiatría y Enfermería de Salud Mental, por Enfermería de Salud Mental. La de Asistencia Obtétrico-Ginecológica (Matrona), por Matrona. En el mismo RD 450/2005, en las Disposiciones transitorias 2ª y 3ª, se contemplan vías de acceso Excepcionales, como se recogen en el cuadro nº 2. Para llevar a cabo el desarrollo de las
especialidades es necesario seguir unos pasos que van de la acreditación de las
unidades Docentes, a la creación de Para
concluir su exposición, la profesora Marín hace una breve referencia a la
importancia de
Mesa III: Los estudios de postgrado y la investigación en Enfermería Ponencia II: Los estudios de
postgrado y la investigación en Enfermería Ponente: Dª Teresa Moreno Casbas.
Diplomada en Enfermería. Formada en Investigación en Enfermería en
universidades de Canadá. Responsable de La ponente comienza su exposición haciendo referencia a un planteamiento de base por el que contempla en los estudios de grado dos grandes bloques: Consumidores de investigación y Productores de Investigación y centrándose en los nuevos modelos de financiación de la investigación que se contemplan desde el Fondo de Investigación Sanitaria (FIS) y que son los siguientes: 1. Proyectos de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Servicios de Salud (1 ó 2 años) 2. Proyectos de Investigación (3 años) 3. Convocatoria de Redes Temáticas de Investigación Cooperativa (RETICS) y de Centros de Investigación Biomédica en Red (CIBER) Explica, antes de seguir adelante alguna terminología que considera necesario aclarar, así, se refiere a: 1) Proyecto de investigación coordinado y multicéntrico, 2) Grupo de Investigación, 3) Redes Temáticas de investigación cooperativa, y 4) CIBER. Tras esta primera y breve aclaración, pasa a examinar con más detalle algunos de estos apartados. En el cuadro nº 1 puede apreciarse como se construye un proyecto coordinado. Respecto a En cuanto al CIBER, se trata de un centro de Investigación que tiene como misión la investigación monográfica sobre una patología o problema de salud concreto, definido de una forma amplia. Está integrado por grupos de investigación, sin contigüidad física, pertenecientes a diferentes Administraciones, Instituciones y Comunidades Autónomas, del sector público o privado con líneas y objetivos de investigación centrados en un área específica común y coordinándose con otros grupos para la consecución de unos objetivos científicos que difícilmente podrían plantearse en un contexto de ejecución más restringido. Tras esta explicación inicial, la ponente se centra en la investigación en enfermería y parte de la premisa: “investigar para avanzar en la fundamentación científica de los cuidados o el inmovilismo de la rutina…”, y comienza su exposición partiendo del hecho de que se trata de una función de todo profesional y se centra en los motivos que pueden existir para la investigación: “Tiene por finalidad el desarrollo del conocimiento y la validación de lo ya existente; como consecuencia genera la ciencia propia de cada disciplina y permite validar la práctica profesional”; por ello, la investigación permite:
A continuación se centra en el objetivo y los elementos para el desarrollo de la investigación en enfermería, planteando como objetivo, el integrar la investigación de enfermería en la práctica clínica diaria. De este objetivo se desprenden las siguientes acciones:
En base a estos postulados, la misión de la nueva Unidad de promoción y gestión de la investigación en Cuidados (Investén-ISCIII) consiste en desarrollar una estrategia a nivel estatal para fomentar y coordinar la investigación traslacional y multidisciplinar en cuidados, potenciando su integración en la práctica clínica diaria, con la finalidad de que los cuidados sean de la mejor calidad y basados en resultados válidos y fiables provenientes de la investigación rigurosa. La visión de la unidad es consolidar una estrategia estatal que permita impulsar el crecimiento del capital humano altamente cualificado y fortaleciendo la base científica de enfermería, favoreciendo para todo ello en vínculo entre el sector universitario, clínico y empresarial. Tras esta interesante exposición, la ponente termina su conferencia, explicando cuales han sido hasta ahora las aportaciones del centro de investigaciones sanitarias y así, vemos cuales han sido los proyectos financiados entre los años 1996 y 2004, que componen un total de 196 proyectos (27,9%):
Mesa III: Los estudios de postgrado y la investigación en Enfermería Ponencia III: Las
especialidades enfermeras en España Ponente: Prfa. Dª Mª Paz Mompart
García. Diplomada en Enfermería. Licenciada en Humanidades. Profesora de
Enfermería de La ponente ha dividido su exposición en cuatro apartados: 1. Introducción. Un poco de historia 2. ¿Qué es una especialidad? 3. Las especialidades legisladas y sus condicionantes 4. Las ventajas e inconvenientes del planteamiento Como punto de partida de su exposición, plantea el reto que para enfermería, al igual que para otras disciplinas, supone como desafío la integración en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), esto es: La necesidad de adoptar métodos de aprendizaje activos La oportunidad de disponer de titulaciones acreditables en todos los países del ámbito europeo, y Mantener o prolongar la enseñanza a lo largo de la vida y fomentar la mejora de la misma a través de la investigación A continuación, pasa a hablar de las especialidades en enfermería, comenzando por hacer una definición de lo que es una especialidad: “la formación que proporciona conocimientos y habilidades, competencias profesionales más amplias y profundas y adaptadas a un campo o área concreta del ejercicio profesional. Se trata de una formación reglada y conduce a una titulación reconocida a nivel nacional, es decir, no son cursos aislados sin continuidad, y debe estar ligada al ámbito laboral de forma estrecha, tanto desde el punto de vista de su utilidad como de su reconocimiento a efectos de trabajo. (2 / 3) Se asume generalmente que para fijar las condiciones de este tipo de formación debe haber un consenso previo entre la administración educativa, responsable de la formación y la administración sanitaria, responsable del empleo”. Explica la ponente cómo este sistema formativo puede tener múltiples variaciones, porque depende del sistema educativo de cada país. Así, en el ámbito europeo, unos abogan por una formación especialista desde una visión de las áreas de trabajo establecidas, fundamentalmente dentro de la atención hospitalaria, siguiendo de alguna manera las pautas médicas de especialización, y otros, por grandes áreas del quehacer enfermero, orientando así la formación hacia las necesidades de la población, establecidas en grupos homogéneos, según edad, lugar de vida o trabajo, agrupación, etc. Lógicamente existen dificultades en la
puesta en común de criterios de formación en un entorno europeo tan amplio y
variado. No olvidemos que Europa (OMS) es una extensión que abarca desde el
Mediterráneo al Ártico, desde el Atlántico al Pacífico y que También por tanto existe diversidad en la duración y nivel de los estudios especializados en el ámbito europeo. Incluso, la formación de matronas, que tiene unas directivas comunitarias, al igual que la enfermería, tiene, como seguramente saben, una diferencia fundamental, en dos líneas que siguen unos países y otros. Para algunos, Alemania, Reino Unido, por ejemplo, la formación de matrona es independiente de la de enfermería y constituye un título aparte y una profesión distinta. En otros, como España, Italia, Portugal, la matrona se forma como una especialista enfermera y supone un escalón más, dentro de la misma profesión. En el momento actual, las matronas españolas se debaten justamente en el dilema de convertirse, al hilo de los cambios de la formación europea general, en un título de grado independiente y en otra profesión, postura que defienden una gran parte de las tituladas españolas. Otro tanto ocurre con la salud mental que, por ejemplo, en el Reino Unido ha sido tradicionalmente un título y un ejercicio separado, aunque integrado en los esquemas profesionales. El caso del Reino Unido, modelo en muchos ámbitos para las enfermeras europeas, aunque solo sea por su condición de pioneras, de la mano de Florence Nightingale, es muy característico de esta situación variada de la formación especializada en Europa: su Consejo nacional tiene establecidas cuatro áreas de especialización: Niño y Joven, Gestión, Atención Primaria y Salud Mental, siendo como hemos dicho, la matrona una profesión independiente. Ello se complementa con un listado de actuaciones en los llamados Campos de práctica enfermera con formación y actividades relacionadas que son: Cuidados intensivos, Cáncer, Niños y jóvenes, Urgencias, Defensa, Educación, Ética, Discapacitados, Salud Mental, Ancianos, Salud Pública y atención primaria, Investigación, informática y calidad, Salud de la mujer, Trabajo y entorno, y Terapéutica y cuidados paliativos. La
situación legal en España Con legislación desde
1987, la formación especializada para los enfermeros españoles no se ha
puesto verdaderamente en marcha hasta fecha muy reciente. De hecho, existe una
primera etapa 1987-2003, en la que se desarrollaron solamente dos de las
especialidades propuestas, matrona y salud mental y que provocó muchas
expectativas y controversias al respecto, incluso con protestas alternativas
desde En pasadas semanas, han quedado constituidas las Comisiones nacionales por especialidad, que tendrán como objetivo la realización y propuesta de los programas formativos adecuados a cada una de las especialidades, así como la propuesta de las normas de funcionamiento de las Unidades Docentes. Como se puede ver, el catálogo de especialidades “oficiales” responde a varios criterios: por un lado, las de formación en cuidados a etapas de la vida: obstétrico-ginecológica, pediátrica y geriátrica, por otro, a criterios de agrupación de los usuarios de cuidados en lugares de vida y laborales: la enfermería familiar y comunitaria y la del trabajo. Finalmente, hay dos especialidades que se refieren a problema de cuidados relacionados con enfermedades físicas (médico-quirúrgicos) y psíquicas (salud mental). En este catálogo de especialidades, se observan algunas de claro contenido y ámbito profesional bien definido: las enfermerías pediátrica, obstétrica, de salud mental, geriátrica, por ejemplo. Otras son de nueva incorporación y de perfil incierto, como la enfermería del trabajo a la que de momento unos sitúan en el ámbito de la atención comunitaria y otros en el de las empresas. La enfermería familiar y comunitaria, que copia textualmente el título del especialista médico, puede dar origen a controversias, especialmente cuando los titulados enfermeros tengan, al menos sobre el papel, el mismo nivel de titulación que el médico. Finalmente, la de cuidados médico-quirúrgicos copiando incluso una denominación de materia troncal del curriculum básico, corre el peligro de convertirse en un cajón de sastre en el que quepa cualquier ámbito, fragmentando así el cuidado enfermero o desvirtuando su orientación. En todo caso, el listado de las especialidades propuestas aunque con su planteamiento diverso, parece dar una cobertura a la inmensa mayoría de las necesidades actuales en formación especializada de la enfermera española o, por lo menos, responde a las reivindicaciones del colectivo profesional expresadas en repetidas ocasiones. Los aspectos de la formación Otro asunto es el de la forma de
realizarse esta formación especializada. La legislación señala que ésta ha
de hacerse en Unidades Docentes en las que deben participar las Escuelas de
Enfermería y “otros dispositivos”. La redacción del Decreto es bastante
ambigua, aunque la experiencia hasta el momento actual es que las unidades
docentes dependen financiera y administrativamente de los Hospitales públicos
en los que se han instaurado hasta ahora la enseñanza de las especialidades de
Matrona y Salud Mental. Supone ello que la nueva legislación, ya bastante
retrasada, deberá establecer claramente las responsabilidades de cada uno de
los actores de la enseñanza, De hecho, hasta ahora quien ha decido cuántos, dónde y en qué se forman los enfermeros especialistas ha sido la administración sanitaria y, más aún, los hospitales en los que había unidad docente, que, a tenor de sus posibilidades presupuestarias, determinan cuántos enfermeros en formación pueden admitir. Recuérdese que estos enfermeros en formación, los llamados EIR, son contratados y pagados por la administración sanitaria, dentro del presupuesto del hospital concreto. Las ventajas y los inconvenientes La formación especializada siguiendo el modelo de residencia, es decir, integrando al estudiante completamente dentro del entorno laboral y asignándole responsabilidades progresivas dentro de un ámbito de trabajo concreto, es una forma de aprendizaje activo que se ha demostrado muy eficaz en la formación postgraduada de médicos en nuestro país y otros del entorno europeo y norteamericano. En enfermería, supone una serie de ventajas no exentas, sin embargo, de algunos inconvenientes. Entre las primeras, la de constituir una manera de aprender haciendo, siguiendo las mejores recomendaciones de los expertos en aprendizaje-enseñanza. Es una forma activa, supervisada, de avance en la práctica y de asunción progresiva de mayores responsabilidades, que capacita al estudiante para progresar en la toma de decisiones y en la solución de problemas. La gran vinculación a la práctica asegura además que la enseñanza es realmente adecuada a los problemas que se presentan en el ejercicio diario, lo que observa y práctica el alumno es la vida misma de la profesión en ejercicio. Sin embargo, como he señalado anteriormente, también se producen algunos problemas en este tipo, al menos se han venido produciendo hasta ahora con este modelo. Sorprendentemente, el primero de ellos es la ruptura del vínculo docente-asistencial. La enseñanza se viene haciendo en el propio hospital, por personal del mismo, con escasa o nula participación de los profesores universitarios. Ello hace necesario que las enfermeras asistenciales encargadas de la enseñanza tengan que recibir una formación adicional, de la que no disponían previamente y se les cargue con responsabilidades también adicionales, poco retribuidas. Dado el desconocimiento que en algunas ocasiones existe de lo aprendido por el estudiante en el nivel básico, ocurre en ocasiones que los contenidos de la especialidad presenten tanto reiteraciones como lagunas. Se pierde además en la enseñanza el potencial docente de los profesores que se encargan del pregrado, que queda totalmente separado del postgrado, sin casi ningún vínculo. En efecto, la situación de la unidad docente en el ámbito sanitario produce una situación laboralizada del estudiante, que ya no es considerado como tal alumno sino como una mezcla de persona en formación y trabajador, contratado por el hospital, con turnos, vacaciones y normas de trabajo regidas por las normas laborales y supeditados a veces los intereses formativos a los del servicio, con una dedicación al trabajo intensa y poco acorde con un periodo de formación. Otro de los inconvenientes es la cuestión del numerus clausus de cada especialidad, es decir, se limita la cantidad de plazas con criterios en principio de adecuación de la oferta a la demanda asistencial existente. Sin embargo, la realidad es que estos números pueden ser muy discutibles y dependen en buena parte, no de la necesidad de especialistas determinados, sino más bien de cuestiones presupuestarias de la administración sanitaria. Significa además esta cuestión una limitación de la libertad de elección de cada enfermera en cuento a su formación adicional que dependerá siempre del sistema y no de sus deseos personales o sus aspiraciones profesionales. Otro posible problema de este tipo de especialización viene relacionado con el ejercicio enfermero y la situación real de las plantillas de hospitales y áreas de salud. En ellas, actualmente las enfermeras son profesionales polivalentes que cubren amplias áreas de trabajo, lo que favorece la gestión, facilitando además la empleabilidad de los profesionales. Éstos, por su parte, no tienen a veces claro que su situación se vincule permanentemente a un determinado puesto de trabajo, sin posibilidad de cambio, dada su condición de “especializado”, al estilo de lo que sucede con los médicos, que incluso precisan de un título de especialista para entrar en el sistema de salud público. Finalmente, es evidente que este tipo de
formación encaja mal con las coordenadas del EEES. Ni el sistema, ni la forma,
ni los títulos se corresponden con
lo hasta ahora propugnado por Europa y que Conclusión He tratado de plantear el panorama actual de la enseñanza especializada en nuestro país, analizando las evidentes ventajas que puede suponer para el desarrollo profesional en los próximos años y también algunos de los inconvenientes que habrá que sortear. Probablemente, la implantación del EEES hará que el modelo actual, exageradamente rígido, se modifique, permitiendo una mayor amplitud de los ámbitos de enseñanza, una mayor posibilidad para que las enfermeras adquieran las competencias necesarias en las mejores condiciones de costes personales y económicos y de libertad de elección. Es necesario que el espectro de le enseñanza especializada se abra, de manera que ésta se pueda cursar en los dos modelos existentes, pudiendo conducir a un título de especialista dentro del sistema de salud y también a un Master laboral dentro del sistema educativo. Ambas posibilidades no tienen por qué ser contradictorias, más bien complementarias. Los programas Master permitirían una mayor flexibilidad de la formación, adaptándose a las necesidades, tanto de las empresas como de los propios profesionales en su búsqueda de mejores conocimientos y destrezas, en definitiva, de una competencia excelente. Bibliografía: Borrachina Belles, L, et el. Una alternativa a la ausencia actual de especialidades. Madrid, AEED, 1990, 124-132. Cortés Aguilera, AJ. Enfermería del trabajo. Funciones dentro de una unidad básica de salud. Rev ROL Enferm. 2005 feb 28 (2) 32-38. Durán Escribano, M. especialidades de enfermería y educación enfermera. Enferm Clínica. 2005 mar-abr 15 (2) 61-62. Jürschich Jiménez, MP el al. Especialidades, ¿las creen necesarias los profesionales? Madrid, AEED, 1992, 161-167. Peya Gascons, M. Las especialidades de enfermería. Nursing 2005 jun-jul 23 (6): 6. Real Decreto 450, 2005, de 22 de Abril (BOE 06/05/2005), sobre especialidades de Enfermería. Real Decreto 997, 1986, de 3 de Julio (BOE 01/08/1987) por el que se regula la obtención del título de enfermero especialista.
Conclusiones a la Mesa III: Los estudios de postgrado y la investigación en Enfermería Autora: Prfa. Dra. Dª Magdalena Santo Tomás Pérez. Universidad de Valladolid, España. Las aportaciones a esta mesa redonda, han sido, como así se ha puesto de relieve, del máximo interés, tanto por los temas tratados, de completa actualidad, como por la categoría de las personas que los han expuesto. Debo decir, en primer lugar, que el tema que aquí se incluye de la profesora Mompart, es el texto que ella ha tenido la gentileza de enviar y que salvo las primeras frases, reflejadas con igual tratamiento que el resto para guardar la igualdad del texto, es el documento de la autora. Esta mesa ha tratado tres aspectos del máximo interés para el conjunto de la profesión, pues tanto la investigación, como los cursos de postgrado y las especialidades son temas que suscitan debate allí donde se tratan, entre otras cosas porque suponen el futuro más inmediato y por tanto la preocupación para las que ya son o van a ser próximamente profesionales de la enfermería. Las aportaciones realizadas por las profesoras Marín y Mompart se han ensamblado perfectamente y han abordado el conjunto de lo que van a ser los estudios de postgrado en sus dos vertientes: académica y profesional. La profesora Marín ha realizado una valiosa aportación al enumerar los cursos de postgrado que ya están vigentes y ello ha generado preguntas en el debate que ponen de relieve el interés que el tema suscita. La detallada y brillante exposición que la profesora Mompart ha realizado acerca de las especialidades ha despertado igualmente el interés de los presentes en el aula magna y un enriquecedor coloquio con numerosas preguntas acerca de la puesta en marcha de todas, remarcando todas, las especialidades establecidas así como las repercusiones en el mundo laboral de esa formación. Sumamente interesante es el estudio comparativo que ha presentado entre las especialidades en España y las que existen en otras zonas europeas y los motivos de las diferencias que existen entre algunos países. En cuanto a la aportación realizada por Mª Teresa Moreno Casbas ha despertado igualmente el máximo interés, tanto por el tema como por la claridad de su exposición. Ha despejado dudas en relación con el acceso a la financiación de proyectos por parte del Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS) y cómo las enfermeras podemos hablar de una trayectoria en el campo de la investigación con temas específicos de enfermería, como no podía ser de otra manera. Su explicación de cómo se pueden estructurar grupos más amplios como por ejemplo las redes temáticas de investigación cooperativa y por supuesto el tema siempre imprescindible de la publicación de los resultados de la investigación. Ha puesto un énfasis especial en destacar la importancia de la investigación en enfermería como un medio para validar la práctica profesional, y este énfasis hecho ante un auditorio compuesto en gran medida por futuros profesionales de enfermería es extraordinariamente importante. |
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