Salud
y Cuidados. Publicación
electrónica periódica, científica
y divulgativa de Salud y Enfermería http://www.saludycuidados.net/numero1 |
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ACTUALIDAD PROFESIONAL: CARTA DEL DIRECTOR |
GÉNESIS DEL PROCESO DE MODIFICACIÓN DE LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA”, POR LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
ACTORES DEL MOVIMIENTO ENFERMERO PARA MODIFICAR LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA"
ANTECEDENTES: “ENFERMERÍA” SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
LA DEFINICIÓN DE “ENFERMERÍA” QUE HABÍA QUE MODIFICAR
LA PRIMERA INICIATIVA PARTICULAR PARA INFORMAR E IMPLICAR EN LA MODIFICACIÓN DE LA DEFINICIÓN DE “ENFERMERÍA”
Autor: Manuel Ángel Calvo Calvo. Enfermero y ldo. en Periodismo ©
ACTORES DEL MOVIMIENTO ENFERMERO PARA
MODIFICAR LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA"
Recientemente ha visto la luz la vigésima segunda edición del Diccionario Usual de la Real Academia Española (DRAE), correspondiente al año 2001. En esa edición, “enfermería” aparece definida con las siguientes acepciones:
| enfermería. f. Local o dependencia para enfermos o heridos. || 2. Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de enfermos y heridos, así como a otras tareas sanitarias, siguiendo pautas clínicas. || 3. Conjunto de estudios requeridos para conseguir esta titulación. Ha terminado enfermería y en enero empezará a trabajar en el hospital. || 4. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. || estar algo en la ~. fr. coloq. Estar reparándose en un taller. |
No me parece la definición más idónea y acertada para definir al vocablo “enfermería”, por muchos motivos que creo de peso, pero argumentarlos no es el objeto de este espacio. El objeto de este artículo es dejar constancia de quien partió y cómo se inició la movilización del colectivo enfermero para instar a la Real Academia Española (RAE), para que modificara la definición de “enfermería”.
Antes de ello, señalar que los enfermeros hemos dado un
gran paso adelante al conseguir modificar la definición del vocablo “enfermería”
en la última edición del DRAE. No podíamos tolerar que “enfermería” se
definiera como “coche tirado por dos mulas pesadas y viejas” o “local
o dependencia para enfermos o heridos”,
según el DRAE de 1992, o que la misma RAE propusiera, para su Diccionario del
2001, la definición de “profesión y titulación de la
persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección
de un médico”. Como consecuencia de las acciones emprendidas por el
colectivo enfermero, la RAE modificó su postura y define a “enfermería”,
en su último diccionario, como “profesión y
titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de enfermos y
heridos, así como a otras tareas sanitarias, siguiendo pautas clínicas”.
Si tenemos en cuenta la definición que el DRAE de 1992
daba sobre “enfermería”, la que pretendía incluir la RAE, en la edición
del 2001 y la que definitivamente aprobó, es justo señalar que las iniciativas
desarrolladas por el colectivo enfermero, han conseguido modificar el criterio
inicial de la RAE, con respecto a la definición de “enfermería”. Y aunque
dicha definición no se ajuste a nuestras expectativas y deseos, como ya he
expresado, debemos felicitarnos y seguir instando a la RAE para que la definición
de “enfermería”, se ajuste aún más a la realidad. Realmente, hay
definiciones de “enfermería”, mucho más completas que ésta recién
aprobada para el DRAE del 2001. No obstante, es de
justicia reconocer que se puede considerar como la menos mala y no tan lesiva
para la imagen y reconocimiento de la Enfermería, en comparación con las dos
anteriormente expuesta.
El hecho objetivo, es que de la definición de “enfermería” que proponía inicialmente, la RAE ha eliminado la coletilla “bajo la dirección de un médico”, en el diccionario del 2001. Y justamente señalar que de este autor partió en mayo de 2000, la primera manifestación enfermera de desacuerdo con la propuesta de la RAE sobre la definición de “enfermería” y la consecuente petición de modificación de dicha definición, así como la comunicación de la primera información sobre dicho tema al colectivo enfermero, para que le secundara en su estrategia emprendida para conseguir dicha modificación. Con esta afirmación, que más adelante argumento, ni quiero ni pretendo nada, únicamente que quede constancia de quien partió la génesis del movimiento iniciado en el colectivo enfermero y que dio lugar a la modificación del término “enfermería”.
Pero debe quedar claro ante todo
que en la consecución de la modificación por la RAE, de la definición de
“enfermería” han intervenido todas las iniciativas personales de muchos
enfermeros anónimos, y por supuesto de instituciones y asociaciones enfermeras.
¿Y por qué aclarar todo esto,
con el riesgo de ser tachado de presuntuoso? Pues porque como siempre que se
logra algo, aparecen los que intentan atribuirse en exclusiva todo el mérito
sobre lo conseguido y olvidan a quienes les han acompañado en ese logro, e
incluso a quien descubrió el desaguisado que había que arreglar y que
humildemente les indicó el camino y las herramientas para arreglar tal
desaguisado. Y con la consecución de la modificación de la definición del término
“enfermería” por la RAE, aunque creo que sin mala fe, ha pasado lo mismo.
Basten dos ejemplos. En el número
de noviembre de 2001, de "Enfermería
Actualidad", que publica el Consejo General de Enfermería, se afirma que
dicho Consejo ha conseguido que la RAE modifique la definición del término
“enfermería”. Y nada más alejado de la realidad que dar a entender, como
hace esa revista, que únicamente el Consejo General de Enfermería es
responsable de haber conseguido dicha modificación. Desconozco si el Consejo
General de Enfermería ha participado mucho o poco, pero sé que no ha sido el
único que ha contribuido a que la RAE modificase su postura sobre la definición
de “enfermería”.
Respecto a ello, quiero manifestar que el 4 de mayo de 2000, me dirigí por carta al presidente del Consejo General de Enfermería y por correo electrónico, a la Asociación de Enfermería Docente (AEED), para informarles que la RAE había aprobado una enmienda sobre el término "enfermería" no ajustada a la realidad y lesiva para la imagen de la Enfermería, para incluirla en su nuevo diccionario del 2001.
El presidente del
Consejo General de Enfermería tuvo la gentileza de contestarme, en una amable
carta, de 18 de mayo de 2000. En ella me decía que "Respecto a la
información que Ud. solicita, el Consejo ha tomado la iniciativa de tramitar
con la RAE, que en la próxima edición de su diccionario se defina
"Enfermería" como profesión de acuerdo con la evolución que ha
tenido nuestra profesión" y más adelante, igualmente, expresaba que
"respecto a la observación que Ud. hace de que en la inclusión que hace
el DRAE de enfermería como Profesión y titulación de la persona que se
dedica al cuidado y atención de los enfermos bajo la dirección de un médico, recabaremos
la información oficial a la Academia, ya que hoy en día se considera que el
enfermero es un profesional con autonomía para ejercer su profesión y de
ninguna forma debe incluir dicha coletilla".
Si según señala
el propio presidente del Consejo General de Enfermería, en el Consejo comienzan
a interesarse por modificar la definición de “enfermería”, a raíz de la
información que les suministro, no es lógico, que luego la revista de dicho
Consejo, atribuya todo el mérito exclusivamente a dicho Consejo. Parece como mínimo
una mala información por parte de dicha revista y un feo detalle olvidar al
enfermero, al colega, que les alertó y les suministró toda la información
sobre dicho tema, al que ni siquiera se le menciona en dicha noticia.
A la AEED, les informé del tema en mayo de 2000 y a raíz de la información que les suministré, la AEED inmediatamente constituyó una comisión para instar a la RAE para que definiera el término "enfermería" correctamente. La AEED no se dirigió a mí hasta enero de 2001, y sólo para informarme de los trámites que habían realizado para modificar la definición de “enfermería”.
De todo este tema, una cosa parece obvia: el Consejo General de Enfermería y la AEED desconocían la propuesta de la RAE sobre la definición de “enfermería” y comenzaron a interesarse por modificar la definición de “enfermería” en el DRAE, a raíz de la información que les envié.
Paralelamente, contacté con la profesora Magdalena Santo Tomás, de la Universidad de Valladolid, a la cual le pedí y así lo cumplió, que con otras colegas, estableciera una definición del término "enfermería" y que se pudiese proponer masivamente a la RAE, por los enfermeros, como alternativa a la definición de la propia RAE.
De todas estas iniciativas personales que llevé a cabo en abril y mayo de 2000, quedó constancia en el artículo publicado por mí en la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, p. 263, titulado, "Estrategia para la revisión de la definición de Enfermería en el Diccionario de la Real Academia Española".
Después de
descubrir e informar a esas entidades y al colectivo enfermero, que la RAE
pretendía definir el término "enfermería" de modo no ajustado a la
realidad y lesivo para la imagen de la Enfermería, para incluirla en su nuevo
diccionario del 2001, y después de todo esas iniciativas personales y
propuestas al colectivo enfermero que realicé en pro de una correcta definición
de "Enfermería" y que tanto esfuerzo personal me costó, me parece
que la noticia de "Enfermería Actualidad", al menos está incompleta;
y la actitud de otras asociaciones para conmigo ha sido descortés, como poco.
Repito, no pretendo
con esto reconocimiento de ninguna clase. Sólo aclarar lo sucedido para que a
cada uno se le reconozca su participación, poca o mucha, en la modificación de
la definición del término “enfermería” por la RAE. Para quien la interese
conocer más detalles sobre la génesis del proceso de modificación de la
definición de “enfermería” por la RAE, a continuación suministro
información pormenorizada.
ANTECEDENTES: “ENFERMERÍA” SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Siempre me impresionó e indignó que al manejar el diccionario usual de 1992, de la Real Academia Española (RAE) y vigente hasta el año 2001, los académicos de nuestra lengua entendiesen que “enfermería” era un “coche tirado por dos mulas pesadas y viejas”, o como mucho, “local o dependencia para enfermos o heridos”.
Podía
entender, que no compartir, que gran parte de nuestra sociedad desconociese que
el vocablo “enfermería”, además de nombrar a un conjunto de enfermos y un
lugar para su ubicación, también denominase a un conjunto de profesionales,
acreditados por una titulación universitaria para desarrollar unas funciones
propias y específicas en el ámbito de la Salud, pero no entendía que en la
culminación del siglo XX, esto lo desconociesen los académicos de nuestra
lengua. La consecuencia de este desconocimiento era lógica e indudable: una
sociedad que desconoce el significado pleno del término “enfermería” no la
podrá reconocer como profesión y ni mucho menos prestigiar.
Había
en aquellos momentos y sigue existiendo en la actualidad, una necesidad evidente
de que la sociedad conozca realmente el verdadero y completo significado que
encierra el término “enfermería” y que esta profesión sea reconocida
socialmente, tal cual es y se desempeña en la realidad. Para tratar de
conseguir ese reconocimiento social, entendí que lo prioritario era que en esos
momentos “enfermería” tenía que dejar de ser un vocablo mal definido en el
Diccionario Usual de la RAE (DRAE) y que éste contuviese definiciones ajustadas
a la realidad, de las distintas acepciones del término “enfermería”.
La
razón era que los diccionarios son fuentes importantes y accesibles de
información de una mayoría de la población para conocer las definiciones de
los distintos vocablos. Además, a esto se añade que los diccionarios de la RAE
generan norma en la lengua española por la que se rigen sus hablantes, siendo
los diccionarios de la RAE por tanto, referencia para los hablantes de la
tercera lengua del mundo.
Por
todo esto, tenía claro que una primera actuación de los profesionales de
Enfermería, debería ser la de procurar que el término “enfermería”
apareciese correctamente definido en los diccionarios RAE. Como consecuencia,
era necesario que los enfermeros iniciáramos acciones, individuales y
colectivas, para que el término “enfermería” apareciese correctamente
definido en los diccionarios de la RAE, máxime cuando a principios del 2000,
tuve conocimiento que la RAE preparaba la vigésima segunda edición de su DRAE
y tenía previsto publicarla en el 2001, como de hecho ha ocurrido.
LA
DEFINICIÓN DE “ENFERMERÍA” QUE HABÍA QUE MODIFICAR
La vigésima
primera edición del Diccionario usual de la Real Academia Española (DRAE),
editada en 1992 y vigente hasta el 2001, definía “enfermería”
mediante las siguientes acepciones:
1. f. Local o dependencia para enfermos o heridos. 2. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. 3. fam. desus. En Madrid se llamaba así a los coches tirados por dos mulas pesadas y viejas.
estar
en la enfermería.
1.
fr. fig. y fam. Dícese de todo mueble o alhaja que está en casa del artífice
a componerse.
tomar
uno enfermería.
1. fr. Ser considerado en la clase de enfermo.
Esta definición del DRAE ignoraba
a la “enfermería” como profesión, titulación y estudios. Además, incluía
una tercera acepción de uso familiar y
en desuso, y recogía ejemplos de uso figurados, que nada tenían que ver con la realidad de la Enfermería
cuando se publicó el diccionario en 1992.
Indagando, tuve conocimiento que todos los diccionarios de la RAE, incluido el DRAE de 1992, son objeto de constante revisión por la Academia desde el mismo momento de su publicación y supe entonces que en los plenos de la RAE, los Académicos aprobaban enmiendas y adiciones a los vocablos de la vigésima primera edición del DRAE, para posteriormente ser recogidas en la vigésima segunda edición del DRAE, que se preveía apareciese en el año 2001.
Interesado por
conocer si se había realizado alguna enmienda al vocablo “enfermería”,
supe que provisionalmente, la RAE había aprobado en su Pleno una enmienda sobre
la definición del término “Enfermería” del DRAE de 1992. Esta enmienda ya
se había publicado en el boletín de la RAE con objeto de someterla a juicio crítico
y que se pudiesen hacer sugerencias sobre ella, antes de ser aprobada
definitivamente y ser incluida en el DRAE del 2001.
En
la enmienda aprobada por la RAE, para su diccionario del 2001, “enfermería”
aparecía definida con las siguientes acepciones:
enfermería. [Enmienda al artículo.] f. Local o dependencia para enfermos o heridos. || 2. Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección de un médico. Ha terminado enfermería, y en enero empezará a trabajar en el hospital. || 3. Conjunto de estudios requeridos para conseguir esta titulación. || 4. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. || estar algo en la enfermería. fr. coloq. fig. Estar reparándose en un taller.
A
diferencia de la edición del DRAE de aquellos momentos, la segunda y tercera
acepción de esta enmienda recogía a la “enfermería” como profesión,
titulación y conjunto de estudios de las personas
dedicadas “al cuidado y atención
de enfermos”, aunque “bajo la dirección
de un médico”, según se expresaba literalmente en la segunda acepción.
Consideré que esta enmienda, aunque mejoraba la definición del DRAE de 1992, sobre “enfermería”, tampoco era idónea ni acorde a nuestra realidad profesional. De ella, se extraía la doble conclusión de que los profesionales de Enfermería sólo promueven la salud en individuos enfermos y siempre desarrollan sus actividades bajo la dirección de un médico, no considerándose a las enfermeras como profesionales con unas competencias propias y autonomía para ejercer su profesión.
Llegados a este punto, en abril de 2000, dos conclusiones guiaron mi estrategia: una, si finalmente el Pleno de la Academia aprobaba esta enmienda tal cual estaba redactada, Enfermería seguiría manteniendo el estereotipo de profesión auxiliar y únicamente dedicada al cuidado de las personas en las que ya ha aparecido la enfermedad, obviando su papel de prevención en la aparición de la enfermedad, tanto en los individuos, en la familia, como en la comunidad. Segunda conclusión: deduje que si nuestro colectivo enfermero no había realizado iniciativas para modificar dicha enmienda, era porque desconocía su existencia.
Estas dos conclusiones me llevaron iniciar una estrategia personal para informar al colectivo enfermero de todo ello e implicarlo para instar a la RAE, a modificar dicha enmienda y que el término “Enfermería” apareciese correctamente definido en la vigésima segunda edición del DRAE.
Consciente de que la enmienda de la RAE al término “Enfermería” no
recogía la realidad de nuestra profesión, inicié varias acciones para
informar de su existencia e intentar modificarla. De todo ello, quedó constancia en el artículo publicado por mí en
la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, de
septiembre de 2000, p. 263, titulado, "Estrategia para la revisión de
la definición de Enfermería en
el Diccionario de la Real Academia Española".
Las acciones que emprendí fueron las siguientes:
1) Comunicación del tema a diversas instituciones
enfermeras, para que tuvieran conocimiento del hecho. Así, el 4 de mayo de
2000, informé detalladamente del tema a D. Máximo González Jurado, presidente
del Consejo General de Enfermería y al presidente de la Asociación Española
de Enfermería Docente (AEED). El
presidente del Consejo de Enfermería tuvo la gentileza de contestarme, en una
amable carta, de 18 de mayo de 2000. En ella me decía que "respecto a la
información que Ud. solicita, el Consejo ha tomado la iniciativa de tramitar
con la RAE, que en la próxima edición de su diccionario se defina
"Enfermería" como profesión de acuerdo con la evolución que ha
tenido nuestra profesión" y más adelante, igualmente, D. Máximo, me decía
que "respecto a la observación que Ud. hace de que en la inclusión que
hace el DRAE de enfermería como Profesión y titulación de la persona que
se dedica al cuidado y atención de los enfermos bajo la dirección de un médico,
recabaremos la información oficial a la Academia, ya que hoy en día se
considera que el enfermero es un profesional con autonomía para ejercer su
profesión y de ninguna forma debe incluir dicha coletilla".
La AEED, a raíz de la información que le envié el 4 de mayo de 2000, inmediatamente constituyó una comisión para instar a la RAE para que definiera el término "Enfermería" correctamente, aunque a mí no se dirigieron personalmente hasta principios del 2001 y sólo para informarme de las gestiones que habían realizado.
2)
Otra iniciativa personal que realicé a primeros de mayo de 2000, fue la
información pormenorizada del tema a enfermeras de prestigio, con experiencia y conocimientos suficientes que pudiesen
confeccionar una definición universal del término “Enfermería”, acorde a
la realidad de la profesión y que posteriormente, esta definición pudiese ser
propuesta a la RAE, por el colectivo enfermero. En un primer contacto
establecido con la profesora de Enfermería Fundamental, Magdalena Santo Tomás,
de la Universidad de Valladolid, para informarle del tema e intenciones, ésta
se comprometió a compartir dicha información con otras profesoras de Enfermería
y posteriormente a elaborar una definición alternativa de la acepción de
“Enfermería” como profesión, que pudiese sustituir a la enmienda de la
RAE.
Una
vez obtenida esa definición alternativa, fiel a la realidad de nuestra
disciplina y a plena satisfacción de sus intereses, podría ser propuesta
masivamente a la RAE, tanto por instituciones enfermeras como individualmente,
por los profesionales de Enfermería
para que así aparezca definido el término “Enfermería” en la vigésima
segunda edición del DRAE.
Definición
propuesta para la acepción de profesión, del término “enfermería”:
La
profesora Santo Tomás, en colaboración sobre todo con colegas de la Escuela
Universitaria de Enfermería de la Universidad de Barcelona, tales como las
profesoras Pilar Antón, Rosa Blasco y Carmen Fernández, trabajaron en la búsqueda
de una definición para la acepción profesional del término “Enfermería”,
lo más simple y coherente posible, para que pudiese ser recogida en un
diccionario. De las diversas definiciones que elaboraron y barajaron estas
profesoras, concluyeron que una definición idónea del término “Enfermería”
y que podría reemplazar a la segunda acepción de la enmienda de la RAE, sería
la siguiente:
"Disciplina profesional que tiene
como ámbito de responsabilidad brindar cuidados integrales de salud a la
persona, familia y/o comunidad"
3) Publicación la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, de
septiembre de 2000, página 263, del artículo titulado, "Estrategia
para la revisión de la definición de Enfermería en el
Diccionario de la Real Academia Española".
En dicho artículo, realizaba la
propuesta de una estrategia para modificar la enmienda de la RAE, sobre el término
“enfermería”.
Para ello, entendía que los diversos ámbitos de la profesión enfermera deberían proponer dicha modificación. Por tanto, en dicho artículo, proponía que l@s enfermer@s individualmente y sus instituciones representativas, masiva y unánimemente:
1) Manifestaran a la RAE, el desacuerdo del colectivo enfermero con la segunda acepción de la enmienda al término “Enfermería” (profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección de un médico), aprobada provisionalmente por la RAE, por no recoger adecuadamente la realidad profesional de la Enfermería.
2) Sugirieran a la RAE que en la próxima edición del DRAE, la segunda acepción de la enmienda al término “Enfermería” fuese sustituida por la definición que considera a la “Enfermería” como la disciplina profesional que tiene como ámbito de responsabilidad brindar cuidados integrales de salud a la persona, familia y/o comunidad.
Igualmente, informaba a los lectores que los comentarios y sugerencias de modificación a la RAE, se debían enviar al Departamento de Consultas de la RAE, usando el formulario de Consultas y sugerencias lexicográficas, contenido en su página web y reproducido en el Anexo 1, de dicho artículo. También se facilitaba en dicho artículo, la dirección postal y electrónica, así como el número de fax para enviar dichos formularios a la RAE.
Sugería
en dicho artículo, que para que esta estrategia fuese operativa y produjese los
efectos pretendidos en la RAE, era conveniente que se enviasen masivamente
sugerencias de modificación del término “enfermería”, y que en todas
ellas se propusiese una misma definición alternativa, y por tanto, que se
incluyese literalmente la definición propuesta en este artículo. Para ello, en
el Anexo 2 de dicho artículo, incluía un guión, con los puntos fundamentales
que había que enviar a la RAE.
Además,
instaba a que esta información fuese compartida con el mayor número posible de
colegas y de instituciones enfermeras, al objeto de que pudiesen hacer
sugerencias a la RAE y estas fuesen lo más coincidentes y numerosas posibles.
Finalizaba
dicho artículo, señalando que “sólo la unánime acción de toda la
Enfermería podrá conseguir que el término que da nombre a nuestra vieja
profesión deje de estar mal definido”.
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Este es un artículo inédito y la primera divulgación de su contenido. Si lo consulta para algún trabajo, estudio, investigación, etc., no olvide citarlo en la bibliografía. FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE Salud y Cuidados EN BIBLIOGRAFÍAS: CALVO, MA. Génesis del proceso de modificación de la definición de "enfermería", por la Real Academia Española. Salud y Cuidados [En línea]. Nº 1 (2002). [Consulta: 10 abril 2002*]. <http://www.saludycuidados.net/numero1/definicionenfermeria.htm> ISSN 1578-9128 *Especificar fecha exacta en la que este artículo se consulta en línea. |