Salud y Cuidados. Publicación electrónica periódica, científica y divulgativa de Salud y Enfermería
Año 0, número 1, abril  2002                          D. L.: SE - 14 - 2002                           ISSN 1578-9128

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ACTUALIDAD PROFESIONAL: CARTA DEL DIRECTOR

GÉNESIS DEL PROCESO DE MODIFICACIÓN DE LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA”, POR LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

ACTORES DEL MOVIMIENTO ENFERMERO PARA MODIFICAR LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA"

ANTECEDENTES: “ENFERMERÍA” SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

LA DEFINICIÓN DE “ENFERMERÍA” QUE HABÍA QUE MODIFICAR 

LA PRIMERA INICIATIVA PARTICULAR PARA INFORMAR E IMPLICAR  EN LA MODIFICACIÓN DE LA DEFINICIÓN DE  “ENFERMERÍA”

Autor: Manuel Ángel Calvo Calvo. Enfermero y ldo. en Periodismo ©

ACTORES DEL MOVIMIENTO ENFERMERO PARA MODIFICAR LA DEFINICIÓN DE "ENFERMERÍA"

Recientemente ha visto la luz la vigésima segunda edición del Diccionario Usual de la Real Academia Española (DRAE), correspondiente al año 2001. En esa edición, “enfermería” aparece definida con las siguientes acepciones:

enfermería. f. Local o dependencia para enfermos o heridos. || 2. Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de enfermos y heridos, así como a otras tareas sanitarias, siguiendo pautas clínicas. || 3. Conjunto de estudios requeridos para conseguir esta titulación. Ha terminado enfermería y en enero empezará a trabajar en el hospital. || 4. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. || estar algo en la ~. fr. coloq. Estar reparándose en un taller.

No me parece la definición más idónea y acertada para definir al vocablo “enfermería”, por muchos motivos que creo de peso, pero argumentarlos no es el objeto de este espacio. El objeto de este artículo es dejar constancia de quien partió y cómo se inició la movilización del colectivo enfermero para instar a la Real Academia Española (RAE), para que modificara la definición de “enfermería”.

Antes de ello, señalar que los enfermeros hemos dado un gran paso adelante al conseguir modificar la definición del vocablo “enfermería” en la última edición del DRAE. No podíamos tolerar que “enfermería” se definiera como “coche tirado por dos mulas pesadas y viejas” o “local o dependencia para enfermos o heridos”, según el DRAE de 1992, o que la misma RAE propusiera, para su Diccionario del 2001, la definición de “profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección de un médico”. Como consecuencia de las acciones emprendidas por el colectivo enfermero, la RAE modificó su postura y define a “enfermería”, en su último diccionario, como “profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de enfermos y heridos, así como a otras tareas sanitarias, siguiendo pautas clínicas”.

Si tenemos en cuenta la definición que el DRAE de 1992 daba sobre “enfermería”, la que pretendía incluir la RAE, en la edición del 2001 y la que definitivamente aprobó, es justo señalar que las iniciativas desarrolladas por el colectivo enfermero, han conseguido modificar el criterio inicial de la RAE, con respecto a la definición de “enfermería”. Y aunque dicha definición no se ajuste a nuestras expectativas y deseos, como ya he expresado, debemos felicitarnos y seguir instando a la RAE para que la definición de “enfermería”, se ajuste aún más a la realidad. Realmente, hay definiciones de “enfermería”, mucho más completas que ésta recién aprobada para el DRAE del 2001. No obstante, es de justicia reconocer que se puede considerar como la menos mala y no tan lesiva para la imagen y reconocimiento de la Enfermería, en comparación con las dos anteriormente expuesta.

El hecho objetivo, es que de la definición de “enfermería” que proponía inicialmente, la RAE ha eliminado la coletilla bajo la dirección de un médico”, en el diccionario del 2001. Y justamente señalar que de este autor partió en mayo de 2000, la primera manifestación enfermera de desacuerdo con la propuesta de la RAE sobre la definición de “enfermería” y la consecuente petición de modificación de dicha definición, así como la comunicación de la primera información sobre dicho tema al colectivo enfermero, para que le secundara en su estrategia emprendida para conseguir dicha modificación. Con esta afirmación, que más adelante argumento, ni quiero ni pretendo nada, únicamente que quede constancia de quien partió la génesis del movimiento iniciado en el colectivo enfermero y que dio lugar a la modificación del término “enfermería”.

Pero debe quedar claro ante todo que en la consecución de la modificación por la RAE, de la definición de “enfermería” han intervenido todas las iniciativas personales de muchos enfermeros anónimos, y por supuesto de instituciones y asociaciones enfermeras.

¿Y por qué aclarar todo esto, con el riesgo de ser tachado de presuntuoso? Pues porque como siempre que se logra algo, aparecen los que intentan atribuirse en exclusiva todo el mérito sobre lo conseguido y olvidan a quienes les han acompañado en ese logro, e incluso a quien descubrió el desaguisado que había que arreglar y que humildemente les indicó el camino y las herramientas para arreglar tal desaguisado. Y con la consecución de la modificación de la definición del término “enfermería” por la RAE, aunque creo que sin mala fe, ha pasado lo mismo.

Basten dos ejemplos. En el número de noviembre de 2001, de "Enfermería Actualidad", que publica el Consejo General de Enfermería, se afirma que dicho Consejo ha conseguido que la RAE modifique la definición del término “enfermería”. Y nada más alejado de la realidad que dar a entender, como hace esa revista, que únicamente el Consejo General de Enfermería es responsable de haber conseguido dicha modificación. Desconozco si el Consejo General de Enfermería ha participado mucho o poco, pero sé que no ha sido el único que ha contribuido a que la RAE modificase su postura sobre la definición de “enfermería”.

Respecto a ello, quiero manifestar que el 4 de mayo de 2000, me dirigí por carta al presidente del Consejo General de Enfermería y por correo electrónico, a la Asociación de Enfermería Docente (AEED), para informarles que la RAE había aprobado una enmienda sobre el término "enfermería" no ajustada a la realidad y lesiva para la imagen de la Enfermería, para incluirla en su nuevo diccionario del 2001.

El presidente del Consejo General de Enfermería tuvo la gentileza de contestarme, en una amable carta, de 18 de mayo de 2000. En ella me decía que "Respecto a la información que Ud. solicita, el Consejo ha tomado la iniciativa de tramitar con la RAE, que en la próxima edición de su diccionario se defina "Enfermería" como profesión de acuerdo con la evolución que ha tenido nuestra profesión" y más adelante, igualmente, expresaba que "respecto a la observación que Ud. hace de que en la inclusión que hace el DRAE de enfermería como Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos bajo la dirección de un médico, recabaremos la información oficial a la Academia, ya que hoy en día se considera que el enfermero es un profesional con autonomía para ejercer su profesión y de ninguna forma debe incluir dicha coletilla".

Si según señala el propio presidente del Consejo General de Enfermería, en el Consejo comienzan a interesarse por modificar la definición de “enfermería”, a raíz de la información que les suministro, no es lógico, que luego la revista de dicho Consejo, atribuya todo el mérito exclusivamente a dicho Consejo. Parece como mínimo una mala información por parte de dicha revista y un feo detalle olvidar al enfermero, al colega, que les alertó y les suministró toda la información sobre dicho tema, al que ni siquiera se le menciona en dicha noticia.

A la AEED, les informé del tema en mayo de 2000 y a raíz de la información que les suministré, la AEED inmediatamente constituyó una comisión para instar a la RAE para que definiera el término "enfermería" correctamente. La AEED no se dirigió a mí hasta enero de 2001, y sólo para informarme de los trámites que habían realizado para modificar la definición de “enfermería”.

De todo este tema, una cosa parece obvia: el Consejo General de Enfermería y la AEED desconocían la propuesta de la RAE sobre la definición de “enfermería” y comenzaron a interesarse por modificar la definición de “enfermería” en el DRAE, a raíz de la información que les envié. 

Paralelamente, contacté con la profesora Magdalena Santo Tomás, de la Universidad de Valladolid, a la cual le pedí y así lo cumplió, que con otras colegas, estableciera una definición del término "enfermería" y que se pudiese proponer masivamente a la RAE, por los enfermeros, como alternativa a la definición de la propia RAE.

De todas estas iniciativas personales que llevé a cabo en abril y mayo de 2000, quedó constancia en el artículo publicado por mí en la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, p. 263, titulado, "Estrategia para la revisión de la definición de Enfermería en el Diccionario de la Real Academia Española".

Después de descubrir e informar a esas entidades y al colectivo enfermero, que la RAE pretendía definir el término "enfermería" de modo no ajustado a la realidad y lesivo para la imagen de la Enfermería, para incluirla en su nuevo diccionario del 2001, y después de todo esas iniciativas personales y propuestas al colectivo enfermero que realicé en pro de una correcta definición de "Enfermería" y que tanto esfuerzo personal me costó, me parece que la noticia de "Enfermería Actualidad", al menos está incompleta; y la actitud de otras asociaciones para conmigo ha sido descortés, como poco.

Repito, no pretendo con esto reconocimiento de ninguna clase. Sólo aclarar lo sucedido para que a cada uno se le reconozca su participación, poca o mucha, en la modificación de la definición del término “enfermería” por la RAE. Para quien la interese conocer más detalles sobre la génesis del proceso de modificación de la definición de “enfermería” por la RAE, a continuación suministro información pormenorizada.

 ANTECEDENTES: “ENFERMERÍA” SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

Siempre me impresionó e indignó que al manejar el diccionario usual de 1992, de la Real Academia Española (RAE) y vigente hasta el año 2001, los académicos de nuestra lengua entendiesen que “enfermería” era un “coche tirado por dos mulas pesadas y viejas”, o como mucho, “local o dependencia para enfermos o heridos”.

Podía entender, que no compartir, que gran parte de nuestra sociedad desconociese que el vocablo “enfermería”, además de nombrar a un conjunto de enfermos y un lugar para su ubicación, también denominase a un conjunto de profesionales, acreditados por una titulación universitaria para desarrollar unas funciones propias y específicas en el ámbito de la Salud, pero no entendía que en la culminación del siglo XX, esto lo desconociesen los académicos de nuestra lengua. La consecuencia de este desconocimiento era lógica e indudable: una sociedad que desconoce el significado pleno del término “enfermería” no la podrá reconocer como profesión y ni mucho menos prestigiar.

Había en aquellos momentos y sigue existiendo en la actualidad, una necesidad evidente de que la sociedad conozca realmente el verdadero y completo significado que encierra el término “enfermería” y que esta profesión sea reconocida socialmente, tal cual es y se desempeña en la realidad. Para tratar de conseguir ese reconocimiento social, entendí que lo prioritario era que en esos momentos “enfermería” tenía que dejar de ser un vocablo mal definido en el Diccionario Usual de la RAE (DRAE) y que éste contuviese definiciones ajustadas a la realidad, de las distintas acepciones del término “enfermería”.

La razón era que los diccionarios son fuentes importantes y accesibles de información de una mayoría de la población para conocer las definiciones de los distintos vocablos. Además, a esto se añade que los diccionarios de la RAE generan norma en la lengua española por la que se rigen sus hablantes, siendo los diccionarios de la RAE por tanto, referencia para los hablantes de la tercera lengua del mundo.

Por todo esto, tenía claro que una primera actuación de los profesionales de Enfermería, debería ser la de procurar que el término “enfermería” apareciese correctamente definido en los diccionarios RAE. Como consecuencia, era necesario que los enfermeros iniciáramos acciones, individuales y colectivas, para que el término “enfermería” apareciese correctamente definido en los diccionarios de la RAE, máxime cuando a principios del 2000, tuve conocimiento que la RAE preparaba la vigésima segunda edición de su DRAE y tenía previsto publicarla en el 2001, como de hecho ha ocurrido.

LA DEFINICIÓN DE “ENFERMERÍA” QUE HABÍA QUE MODIFICAR

La vigésima primera edición del Diccionario usual de la Real Academia Española (DRAE), editada en 1992 y vigente hasta el 2001, definía “enfermería” mediante las siguientes acepciones:

1. f. Local o dependencia para enfermos o heridos. 2. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. 3. fam. desus. En Madrid se llamaba así a los coches tirados por dos mulas pesadas y viejas.

estar en la enfermería.

1.     fr. fig. y fam. Dícese de todo mueble o alhaja que está en casa del artífice a componerse.

tomar uno enfermería.

1.     fr. Ser considerado en la clase de enfermo.

Esta definición del DRAE ignoraba a la “enfermería” como profesión, titulación y estudios. Además, incluía una tercera acepción de uso familiar y en desuso, y recogía ejemplos de uso figurados, que nada tenían que ver con la realidad de la Enfermería cuando se publicó el diccionario en 1992.

Indagando, tuve conocimiento que todos los diccionarios de la RAE, incluido el DRAE de 1992, son objeto de constante revisión por la Academia desde el mismo momento de su publicación y supe entonces que en los plenos de la RAE, los Académicos aprobaban enmiendas y adiciones a los vocablos de la vigésima primera edición del DRAE, para posteriormente ser recogidas en la vigésima segunda edición del DRAE, que se preveía apareciese en el año 2001.

Interesado por conocer si se había realizado alguna enmienda al vocablo “enfermería”, supe que provisionalmente, la RAE había aprobado en su Pleno una enmienda sobre la definición del término “Enfermería” del DRAE de 1992. Esta enmienda ya se había publicado en el boletín de la RAE con objeto de someterla a juicio crítico y que se pudiesen hacer sugerencias sobre ella, antes de ser aprobada definitivamente y ser incluida en el DRAE del 2001.

En la enmienda aprobada por la RAE, para su diccionario del 2001, “enfermería” aparecía definida con las siguientes acepciones:

enfermería. [Enmienda al artículo.] f. Local o dependencia para enfermos o heridos. || 2. Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección de un médico. Ha terminado enfermería, y en enero empezará a trabajar en el hospital. || 3. Conjunto de estudios requeridos para conseguir esta titulación. || 4. Conjunto de los enfermos de determinado lugar o tiempo, o de una misma enfermedad. || estar algo en la enfermería. fr. coloq. fig. Estar reparándose en un taller.

A diferencia de la edición del DRAE de aquellos momentos, la segunda y tercera acepción de esta enmienda recogía a la “enfermería” como profesión, titulación y conjunto de estudios de las personas dedicadas “al cuidado y atención de enfermos”, aunque “bajo la dirección de un médico”, según se expresaba literalmente en la segunda acepción.

Consideré que esta enmienda, aunque mejoraba la definición del DRAE de 1992, sobre “enfermería”, tampoco era idónea ni acorde a nuestra realidad profesional. De ella, se extraía la doble conclusión de que los profesionales de Enfermería sólo promueven la salud en individuos enfermos y siempre desarrollan sus actividades bajo la dirección de un médico, no considerándose a las enfermeras como profesionales con unas competencias propias y autonomía para ejercer su profesión.

Llegados a este punto, en abril de 2000, dos conclusiones guiaron mi estrategia: una, si finalmente el Pleno de la Academia aprobaba esta enmienda tal cual estaba redactada, Enfermería seguiría manteniendo el estereotipo de profesión auxiliar y únicamente dedicada al cuidado de las personas en las que ya ha aparecido la enfermedad, obviando su papel de prevención en la aparición de la enfermedad, tanto en los individuos, en la familia, como en la comunidad. Segunda conclusión: deduje que si nuestro colectivo enfermero no había realizado iniciativas para modificar dicha enmienda, era porque desconocía su existencia.

Estas dos conclusiones me llevaron iniciar una estrategia personal para informar al colectivo enfermero de todo ello e implicarlo para instar a la RAE, a modificar dicha enmienda y que el término “Enfermería” apareciese correctamente definido en la vigésima segunda edición del DRAE.

LA PRIMERA INICIATIVA PARTICULAR PARA INFORMAR E IMPLICAR AL COLECTIVO ENFERMERO EN LA MODIFICACIÓN DE LA DEFINICIÓN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, SOBRE EL TÉRMINO “ENFERMERÍA”

Consciente de que la enmienda de la RAE al término “Enfermería” no recogía la realidad de nuestra profesión, inicié varias acciones para informar de su existencia e intentar modificarla. De todo ello, quedó constancia en el artículo publicado por mí en la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, de septiembre de 2000, p. 263, titulado, "Estrategia para la revisión de la definición de Enfermería en el Diccionario de la Real Academia Española".

Las acciones que emprendí fueron las siguientes:

1) Comunicación del tema a diversas instituciones enfermeras, para que tuvieran conocimiento del hecho. Así, el 4 de mayo de 2000, informé detalladamente del tema a D. Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería y al presidente de la Asociación Española de Enfermería Docente (AEED). El presidente del Consejo de Enfermería tuvo la gentileza de contestarme, en una amable carta, de 18 de mayo de 2000. En ella me decía que "respecto a la información que Ud. solicita, el Consejo ha tomado la iniciativa de tramitar con la RAE, que en la próxima edición de su diccionario se defina "Enfermería" como profesión de acuerdo con la evolución que ha tenido nuestra profesión" y más adelante, igualmente, D. Máximo, me decía que "respecto a la observación que Ud. hace de que en la inclusión que hace el DRAE de enfermería como Profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos bajo la dirección de un médico, recabaremos la información oficial a la Academia, ya que hoy en día se considera que el enfermero es un profesional con autonomía para ejercer su profesión y de ninguna forma debe incluir dicha coletilla".

La AEED, a raíz de la información que le envié el 4 de mayo de 2000, inmediatamente constituyó una comisión para instar a la RAE para que definiera el término "Enfermería" correctamente, aunque a mí no se dirigieron personalmente hasta principios del 2001 y sólo para informarme de las gestiones que habían realizado.

2) Otra iniciativa personal que realicé a primeros de mayo de 2000, fue la información pormenorizada del tema a enfermeras de prestigio, con experiencia y conocimientos suficientes que pudiesen confeccionar una definición universal del término “Enfermería”, acorde a la realidad de la profesión y que posteriormente, esta definición pudiese ser propuesta a la RAE, por el colectivo enfermero. En un primer contacto establecido con la profesora de Enfermería Fundamental, Magdalena Santo Tomás, de la Universidad de Valladolid, para informarle del tema e intenciones, ésta se comprometió a compartir dicha información con otras profesoras de Enfermería y posteriormente a elaborar una definición alternativa de la acepción de “Enfermería” como profesión, que pudiese sustituir a la enmienda de la RAE.

Una vez obtenida esa definición alternativa, fiel a la realidad de nuestra disciplina y a plena satisfacción de sus intereses, podría ser propuesta masivamente a la RAE, tanto por instituciones enfermeras como individualmente, por los profesionales de Enfermería   para que así aparezca definido el término “Enfermería” en la vigésima segunda edición del DRAE.

Definición propuesta para la acepción de profesión, del término “enfermería”:

La profesora Santo Tomás, en colaboración sobre todo con colegas de la Escuela Universitaria de Enfermería de la Universidad de Barcelona, tales como las profesoras Pilar Antón, Rosa Blasco y Carmen Fernández, trabajaron en la búsqueda de una definición para la acepción profesional del término “Enfermería”, lo más simple y coherente posible, para que pudiese ser recogida en un diccionario. De las diversas definiciones que elaboraron y barajaron estas profesoras, concluyeron que una definición idónea del término “Enfermería” y que podría reemplazar a la segunda acepción de la enmienda de la RAE, sería la siguiente:

"Disciplina profesional que tiene como ámbito de responsabilidad brindar cuidados integrales de salud a la persona, familia y/o comunidad"

3) Publicación la Revista de Historia de la Enfermería, Híades, en su número 7, de septiembre de 2000, página 263, del artículo titulado, "Estrategia para la revisión de la definición de Enfermería en el Diccionario de la Real Academia Española".

En dicho artículo, realizaba la propuesta de una estrategia para modificar la enmienda de la RAE, sobre el término “enfermería”.

Para ello, entendía que los diversos ámbitos de la profesión enfermera deberían proponer dicha modificación. Por tanto, en dicho artículo, proponía que l@s enfermer@s individualmente y sus instituciones representativas, masiva y unánimemente:

1)     Manifestaran a la RAE, el desacuerdo del colectivo enfermero con la segunda acepción de la enmienda al término “Enfermería” (profesión y titulación de la persona que se dedica al cuidado y atención de los enfermos, bajo la dirección de un médico), aprobada provisionalmente por la RAE, por no recoger adecuadamente la realidad profesional de la Enfermería.

2)     Sugirieran a la RAE que en la próxima edición del DRAE, la segunda acepción de la enmienda al término “Enfermería” fuese sustituida por la definición que considera a la “Enfermería” como la disciplina profesional que tiene como ámbito de responsabilidad brindar cuidados integrales de salud a la persona, familia y/o comunidad.

Igualmente, informaba a los lectores que los comentarios y sugerencias de modificación a la RAE, se debían enviar al Departamento de Consultas de la RAE, usando el formulario de Consultas y sugerencias lexicográficas, contenido en su página web y reproducido en el Anexo 1, de dicho artículo. También se facilitaba en dicho artículo, la dirección postal y electrónica, así como el número de fax para enviar dichos formularios a la RAE.

Sugería en dicho artículo, que para que esta estrategia fuese operativa y produjese los efectos pretendidos en la RAE, era conveniente que se enviasen masivamente sugerencias de modificación del término “enfermería”, y que en todas ellas se propusiese una misma definición alternativa, y por tanto, que se incluyese literalmente la definición propuesta en este artículo. Para ello, en el Anexo 2 de dicho artículo, incluía un guión, con los puntos fundamentales que había que enviar a la RAE.

Además, instaba a que esta información fuese compartida con el mayor número posible de colegas y de instituciones enfermeras, al objeto de que pudiesen hacer sugerencias a la RAE y estas fuesen lo más coincidentes y numerosas posibles.

Finalizaba dicho artículo, señalando que “sólo la unánime acción de toda la Enfermería podrá conseguir que el término que da nombre a nuestra vieja profesión deje de estar mal definido”.

Este es un artículo inédito y la primera divulgación de su contenido. Si lo consulta para algún trabajo, estudio, investigación, etc., no olvide citarlo en la bibliografía. 

 FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE Salud y Cuidados EN BIBLIOGRAFÍAS:

CALVO, MA. Génesis del proceso de modificación de la definición de "enfermería", por la Real Academia Española. Salud y Cuidados [En línea]. Nº 1 (2002). [Consulta: 10 abril 2002*].  <http://www.saludycuidados.net/numero1/definicionenfermeria.htm> ISSN 1578-9128

*Especificar fecha exacta en la que este artículo se consulta en línea.