Salud y Cuidados. Publicación electrónica periódica, científica y divulgativa de Salud y Enfermería
Año 0, número 1, abril  2002              D. L.: SE - 14 - 2002                   ISSN 1578-9128

http://www.saludycuidados.net/numero1

DESARROLLO PROFESIONAL: ARTÍCULO CIENTÍFICO ORIGINAL

Historia, prensa y salud

LA SALUD EN EL DIARIO SEVILLANO, EL PORVENIR, UN DÍA DE 1885

AUTORES: Manuel Ángel Calvo Calvo* y Eugenio Mesa de la Torre

Enfermeros. Unidad de Enfermería de Nefrología del Hospital General. Hospitales Universitarios "Virgen del Rocío". Sevilla. Avda. Manuel Siurot s/n. 41013 Sevilla.*Ldo. en Periodismo.

ÍNDICE:

PERIODISMO DECIMONÓNICO Y LA ESPAÑA DE LA RESTAURACIÓN

LA PRENSA SEVILLANA EN 1885

EL PORVENIR

CONTENIDOS SOBRE SALUD EN EL PORVENIR, EL DÍA 24 DE ABRIL DE 1885

COMENTARIOS SOBRE LOS CONTENIDOS DE SALUD EN EL PORVENIR

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

LA SALUD EN EL DIARIO SEVILLANO, EL PORVENIR, UN DÍA DE 1885

Periodismo decimonónico y la España de la Restauración

Resumir en una frase, el periodismo español del último tercio del siglo XIX, es difícil, pero si tuviéramos que hacerlo, lo haríamos con una de Hernando (1), donde señala que en esa época encontramos un periodismo politizado al extremo, de feroces intereses económicos, lleno de literatura y omnipotente.

Así era el periodismo decimonónico. Tanto, que periodismo de “información general” y “periodismo político” se confunden, se identifican y se equiparan.  Esto se manifiesta especialmente sobre todo en las últimas décadas del XIX, es decir, en los años que en España, coincide con el periodo historiográfico y político, conocido como la Restauración. Ese periodo histórico y político de la Restauración española, se inicia en diciembre de 1874, cuando se finiquita la I República. La Restauración, es en puridad, el retorno a la monarquía como sistema de gobierno tradicional y la vuelta de la dinastía borbónica en la persona de Alfonso XII (2) y abarcó el reinado de Alfonso XII (1874-1885) y la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena (1885-1902). Algunos autores, no obstante, alargan este periodo hasta 1931, donde el régimen de la Restauración es finiquitado con la llegada de la II República.

La prensa sevillana en 1885

La prensa de la Restauración fue un elemento importante en España, y como no, en la Sevilla cultural de la época. Así, en el periodo 1885-1889, el número de diarios que se publican en Sevilla, llegó a ser de doce, e incluso quince en algunas coyunturas, alcanzando así este número, su máximo histórico en el periodo de la Restauración (3).

En esta Sevilla de la Restauración, conservaban intacto su prestigio veteranos periódicos como La Andalucía o El Porvenir, pues según Checa, esos nuevos tiempos demandaban diarios más noticiosos que ideológicos (3). Pese a esta demanda, debida a la desmovilización política del ciudadano medio, la prensa política partidista existía y fue un subgénero de manifiesta vitalidad a fines del XIX.

Entre esta prensa sevillana política y partidista, enumeramos a diarios como El Posibilista (1881-1895), afín a esa corriente republicana castelariana y al político sevillano Pedro Rodríguez de la Borbolla, antes de que éste se decantase abiertamente por el Partido Liberal de Mateos Práxedes Sagasta. Otros diarios adscritos al Partido Liberal, fueron El Progreso (1883-1895) y El Porvenir, ya mencionado anteriormente. También los republicanos tenían su órgano de expresión, concretamente El Tribuno (1884-1896), adalid de una de las múltiples corrientes en que se fraccionó el credo republicano, al finalizar el Sexenio revolucionario, con la caída de la I República (3).

También, como no, había diarios adscritos a las ideas del partido gobernante en ese año de 1885, el Partido Conservador de Antonio Cánovas del Castillo. Estos eran El Español, fundado en 1873, El  Universal (1878-1895) o El Orden. También el carlismo y los católicos tenían en el Diario de Sevilla (1882-1901), su órgano de información.

Estos periódicos partidistas, políticos, entonaban las alabanzas de sus respectivos credos, en tono a menudo excluyente y casi siempre agresivo. No es, por tanto, de extrañar que la opinión pública siguiera depositando su confianza en los viejos diarios El Porvenir y La Andalucía más noticiosos y neutrales (3).

Esta prensa sevillana de información general, pero de carácter partidista y política, también incluía temas de salud, entre su diverso contenido. Es obvio que la inclusión de estos temas en la prensa diaria de información general, destinada a un público lector amplio, obedecía al interés por los temas relacionados con la salud de ese público lector, y en definitiva, en la sociedad sevillana de esa época a la que se dirigían, informaban y conformaban su opinión. Pero también incluían temas de salud en su contenido, porque la sociedad, de la cual eran reflejo esos periódicos, demandaban esos temas. Por eso es interesante conocer qué contenidos relacionados con la salud, publicaban esos periódicos en una época o espacio de tiempo determinado.

En este trabajo pretendemos describir los temas de salud, contenidos en un diario sevillano, concretamente, El Porvenir, en un número cualquiera del último tercio del siglo XIX, eligiéndose al azar el número correspondiente al día 24 de abril de 1885. Para este trabajo, se ha elegido al diario sevillano, El Porvenir, por ser, no sólo menos político y más noticioso, sino por ser junto a La Andalucía, los dos más importante de Sevilla en la fecha estudiada, en cuanto a tirada y lectores (3).

El Porvenir

Durante la Década Moderada –1844-1854- y en un año revolucionario en Europa, El Porvenir apareció a mediados de 1848 y se mantuvo hasta noviembre de 1909. Su trayectoria se caracterizó en general, por un liberalismo templado y un alejamiento de los partidos políticos. No obstante, y sobre todo en la etapa que lo dirige Federico Piñal -años ochenta- estuvo cercano al partido que se denominó primero constitucional, luego fusionista y después, sencillamente liberal (4).

Aunque su fundador y primer propietario fue Antonio María Cisneros, en realidad El Porvenir fue el diario de la familia Piñal, primero Ramón Piñal Martínez, luego Enrique Piñal Alba y finalmente Viuda e hijos de Piñal. Sus primeros directores fueron Fernando María Tirado y Adelardo López de Ayala. En sus primeros tiempos se realizó en la imprenta de Gómez. Tras el nacimiento de El Porvenir, la batalla por la primacía en la prensa local sevillana se libró entre El Porvenir y Diario de Sevilla (5), con ventaja paulatina para El Porvenir, mientras éste es un periódico que a finales de los años cuarenta pereció anquilosado y acabó desapareciendo a finales del bienio progresista. El Porvenir fue en los últimos quince años del reinado de Isabel II el diario más leído en Sevilla (6).

Cada número de El Porvenir, de la época que nos ocupa, constaba de seis páginas: portada, contraportada y cuatro páginas interiores.

Método:

El número del 24 de abril de 1885, de El Porvenir, fue consultado en la Hemeroteca Municipal de Sevilla, donde se procedió a la recopilación de todo el material relacionado con temas de salud. Este material, se organizó y clasificó, según la página y sección de aparición. Posteriormente, el material identificado fue descrito y analizado.

Contenidos sobre salud en El Porvenir, el día 24 de abril de 1885

a)     Página 3, sección “Provincias” (8)

Aparecen dos noticias breves sobre temas de salud, en la sección “Provincias”.

Una de ellas da cuenta de los afectados en Santiago de Compostela, por una epidemia de la época, la de fiebres tifoideas:

“-Estado de la salud pública en Santiago el 17 de abril. Desde las ocho de la mañana de ayer a igual hora del de hoy hubo seis invasiones: los casos de fiebre tifoidea son cuarenta y ocho: considerados graves  veintiocho; entraron en convalecencia diez; defunciones una.”

La otra noticia breve que aparece en la sección “Provincias”, informa de la disposición del Gobierno a tomar medidas con todo lo procedente de China, por la epidemia de cólera que hay en ese país, en ese momento:

“-En vista de los telegramas del cónsul de España en Alejandría, recibidos ayer en los centros oficiales, dando cuenta de los estragos que causa el cólera en China, el gobierno está dispuesto a tomar enérgicas medidas con las procedencias de aquel punto, a cuyo efecto se ha pedido hoy informe con urgencia al Real Consejo de Sanidad.”

b)     Página 4 (9)

La llegada de la primavera, sirve al periódico para publicar dos textos, de contenido sanitario:

"La primavera.- La mañana de ayer fue ya de primavera completa. Calor; el aire embalsamado del perfume del azahar; muchísimo polvo por las calles; las mingitorias dando el quien vive a catorce metros de distancia y otros cien acontecimientos agradables...que anuncian que la florida estación ...se encuentra entre nosotros. Ella nos libre de enfermedades y malos olores siquiera por un par de siglos, que será el tiempo que existiremos los actuales gacetilleros, día más o menos..."

"Higiene.- Al fin parece que la florida sucesora del invierno triunfará en estos días de tan tenaz enemigo. En ese caso podrán disminuirse mucho en las comidas las carnes negras, grasas y quesos fermentados. La leche puede ser ahora un gran recurso para alimentar á los niños, convalecientes y ancianos. No teman los biliosos emplearla en grandes cantidades, con tal que la asocien un poco de agua de cal. El paseo al aire libre de nueve a once de la mañana y de cuatro á seis de la tarde, facilitará el buen cumplimiento de todas las funciones orgánicas.- (De La Higiene.)"

c) Páginas 5 y 6 –contraportada- (10)

En estas páginas de El Porvenir, se insertan dos anuncios de consultas médicas, consulta de vacunas y datos sanitarios sobre Sevilla, del día 22 de abril, y publicidad sobre algunos productos “curativos”. La descripción y análisis de este contenido, será objeto de un trabajo posterior.

Comentarios sobre los contenidos de salud en El Porvenir, el día 24 de abril de 1885

Página 3 (8):

La sección “Provincias”, es una sección eminentemente informativa de El Porvenir, donde tienen cabida noticias breves sobre distintos temas. En el número correspondiente al 24 de abril de 1885, se publican dos breves que se refieren a dos enfermedades que en forma de epidemias afectan a España en esa época: una de fiebres tifoideas y la otra, de cólera morbo asiático.

Noticia sobre la “fiebre tifoidea”:

Las fiebres tifoideas era enfermedad endémica y común en esa época en España. Un número elevado de casos, en un lugar geográfico determinado, hacía que por su anormal e inesperada incidencia se convirtiera y se hablara de epidemia. Cuando era declarada oficialmente su existencia, la Administración, concretamente, los gobiernos civiles de las provincias afectadas, o bien el ministerio de la Gobernación, del cual dependía en aquella época la política sanitaria, emitían partes oficiales y periódicos de su incidencia. Estos partes o datos oficiales de la epidemia en cuestión, eran normalmente recogidos por la prensa. Y de uno de esos partes oficiales, parece que deriva esta noticia.

Concretamente, este breve sobre la fiebre tifoidea, aparecido en El Porvenir, el día 24 de abril, recoge exclusivamente los datos estadísticos de esta enfermedad, durante las veinticuatro horas del día 17 de abril, en Santiago de Compostela. Se limita a informar de los casos de fiebre tifoidea de nueva aparición en ese periodo, de los casos totales, el pronóstico y evolución de esos casos, y del número de fallecidos: “hubo seis invasiones: los casos de fiebre tifoidea son cuarenta y ocho: considerados graves, veintiocho; entraron en convalecencia, diez; defunciones, una”. La procedencia de estos datos no está recogida en el texto, aunque claramente derivan del parte emitido por alguna autoridad oficial o bien, de otro medio que recogiese los datos de ese parte.

Es por tanto, una noticia escueta, un breve, que se limita a recoger únicamente las cifras de afectados y fallecidos por la fiebres tifoideas. Es una noticia breve que no está elaborada, que carece de alguna otra información, opinión  o comentario que contextualice y complementen dichos datos, y por tanto, amplíe esa información.

El comienzo del texto de este breve, que también ejerce la función de titular de el, no da una idea exacta e inequívoca del contenido de la noticia. Es un titular que no hace referencia a la fiebre tifoidea, tema principal de la noticia:

“Estado de la salud pública en Santiago el 17 de abril”

Tan siquiera específica claramente el lugar al que se refiere dicha noticia exactamente: al referirse sólo a “Santiago”, se podría pensar también que los epidemia ocurre en Santiago de Cuba, territorio de ultramar español en aquellos años, o en Santiago de Chile, por ejemplo. Además, El Porvenir informa de la incidencia de la epidemia con siete días de demora, al publicar en el número del día 24 de abril, los datos epidemiológicos del día 17 de abril. Estos siete días de demora, parecen un periodo amplio para considerar que dicha demora sólo obedecería a las lógicas dificultades en la transmisión y comunicación de las noticias en dicha época.

En definitiva, parece que hay poco interés e intención en el redactor, en El Porvenir, en suministrar una información elaborada, completa, adecuada sobre la situación e incidencia de la fiebre tifoidea, en Santiago de Compostela.

Epidemia de cólera morbo asiático

La otra noticia breve relacionada con la salud, en la sección “Provincias” de El Porvenir, se refiere a la epidemia de cólera morbo asiático que azotaba China en esos momentos y la disposición del Gobierno español de tomar medidas contra las mercancías y procedencias de aquella región, con el objeto de evitar la llegada de esa epidemia a nuestro país. La información, debió ser suministrada por algún centro oficial, y procede de los telegramas de cónsul español en Alejandría.

Es necesario señalar que en España, se inició una epidemia de cólera en septiembre de 1884 y que cesó en diciembre de ese año. Un rebrote de dicha epidemia, en marzo de 1885, en Játiva (Valencia), hizo que instaurase de nuevo entre nosotros, una nueva –la cuarta y última- epidemia de cólera. Sin embargo, en abril de 1885 no había unanimidad ni certeza para considerar como cólera, a los casos que se presentaban en Valencia y se les denominaba “enfermedad sospechosa”. No sería hasta mediados de junio de 1885, cuando se declaró oficialmente la existencia de una epidemia de cólera en España (7).

Aunque las dos epidemias a las que se hacen referencia en esta página tres de El Porvenir, estaban asentadas en este país, en esa fecha y sólo la de tifus, era reconocida oficialmente su existencia, en los periódicos ya se hablaba, y por tanto, la sociedad conocía, sobre la existencia de casos “sospechosos” de cólera en Valencia.

Por estos dos breves, es obvio señalar que El Porvenir suministraba información a la población española y sevillana de la época, sobre dos epidemias. Otra cuestión para análisis, que no entra en los objetivos de este trabajo, aunque ya algo ha quedado reseñado anteriormente, es el tipo de información que suministraba, si era completa o no, parcial o sesgada, con fines de ocultamiento o no, etc. No obstante, independientemente del tipo y calidad de información suministrada, el hecho de informar sobre estas epidemias lógicamente obedecería a la demanda de los lectores, como una consecuencia lógica y directa de la preocupación de la sociedad, por esas epidemias, de su alcance y trascendencia.

Página 4 (9):

Los dos textos de la página cuarta, “La primavera” e “Higiene”, tienen en común que se da cuenta al lector de la llegada de la primavera. No obstante, el género y la intencionalidad de cada uno de ellos es completamente distinta. 

El texto titulado “La primavera” es un artículo de estilo ameno. Con la excusa de la llegada de la primavera y el recurso a la ironía, a la “gracia” sevillana, El Porvenir denuncia y critica las malas condiciones higiénico-sanitarias de la Sevilla de la época.  En ése artículo, el redactor no está interesado principalmente en informar que ha llegado la primavera, pues para eso sólo le hubiera bastado con recurrir al calendario. El redactor lo que hace verdaderamente con este artículo, es denunciar públicamente las malas condiciones higiénico-sanitarias de la Sevilla de la época, manifestar su esperanza en vivir muchos años, sirviendo para ello de la llegada de la primavera.

Realmente, el redactor lo que hace es recoger los “acontecimientos” que acompañan a la primavera sevillana y que eran consustanciales a ella, en aquella época: la primavera no sólo es “calor” y “perfume de azahar”, sino también “muchísimo polvo por las calles”, mayor riesgo de verse afectado el viandante por los frecuentes actos de arrojar las “mingitorias” o excretas a las calles, y las  “enfermedades” y “malos olores”que también surgían con la llegada de la primavera. No es la fecha del calendario la que ha avisado al redactor y al lector, de la llegada de la primavera a Sevilla, sino la presencia de estos últimos “acontecimientos agradables”, los “que anuncian que la florida estación...se encuentra entre nosotros”. Con este recurso a la ironía, con la equiparación del natural “calor” o “perfume de azahar” primaveral, a “las mingitorias” y los “malos olores”, el periodista no hace otra cosa que explicitar, y por ello criticar y denunciar públicamente, las malas condiciones higiénico-sanitarias de la Sevilla de la época.

También en ese artículo, cuando dice que “la primavera nos libre de enfermedades y malos olores siquiera por un par de siglos, que será el tiempo que existiremos los actuales gacetilleros, día más o menos...”, el redactor manifiesta un deseo, el de vivir y perdurar, mientras más tiempo mejor, deseo seguramente compartido por todas las sociedades, y en todas las épocas, desde que el hombre existe. Hay pues recogido, un deseo, anhelo, una preocupación por vivir muchos años o lo que es lo mismo, de retrasar al máximo la llegada del final inevitable de nuestros días.

Aparece también implícitamente en dicho texto, el tema de la muerte, de la preocupación por librarse de ella, y de nuevo, la enfermedad, pues ésta es la que nos conduce a la muerte.

Alargar nuestras vidas, o lo que es lo mismo, esquivar a la muerte, sólo puede lograrse evitando la aparición de las enfermedades. Por tanto, también aparece implícitamente, la idea de que lo mejor es evitar que aparezca la enfermedad. Esto que supone que la sociedad de la época manejaba y consideraba el concepto de prevención de la enfermedad.

El texto titulado “Higiene” es de estilo informativo. La llegada de la primavera vuelve a ser otra excusa, pero esta vez de cariz bien distinto. Ahora, el redactor da consejos higiénicos y dietéticos al lector, tanto enfermo como sano, para afrontar mejor la nueva estación que llega. El periódico con ello, suministra educación sanitaria al lector y a la sociedad. Es por tanto un texto informativo, de carácter divulgativo.

Los consejos, son mayoritariamente dietéticos, en consonancia a la importancia con que siempre se ha considerado a la alimentación, como gran responsable de la prevención y cura de las enfermedades.

En el texto titulado “Higiene”, unos primeros consejos dietéticos están dirigidos a los individuos sanos, para evitar que enfermen: “podrán disminuirse mucho en las comidas las carnes negras y quesos fermentados”. Más adelante, el texto también pretende fomentar buenos hábitos dietéticos en la población más necesitada de estos, como son los niños, ancianos y enfermos que se recuperan: “la leche puede ser ahora un gran recurso para alimentar á los niños, convalecientes y ancianos”. En todos estos consejos, hay un objetivo común: que no aparezca la enfermedad, es decir, prevenir su aparición.

También hay consejos dietéticos para individuos que padecen alguna enfermedad. Así a los enfermos “biliosos”, les informa de que el consumo de leche no sólo les está permitido, sino que además pueden consumirla en grandes cantidades, y también les da instrucciones de cómo deben consumirla: “No teman los biliosos emplearla en grandes cantidades, con tal que la asocien un poco de agua de cal”.

Igualmente, hay consejos higiénicos para fomentar un estilo de vida saludable en la población, cuando se dice que “el paseo al aire libre de nueve a once de la mañana y de cuatro á seis de la tarde, facilitará el buen cumplimiento de todas las funciones orgánicas”. 

La consideración de que el ejercicio físico moderado, como el caminar, es aconsejable para el mantenimiento de la salud, reconoce implícitamente los efectos adversos para la salud de la vida sedentaria, por lo que este consejo también trata de prevenir la aparición de las enfermedades.

 Al final del texto, entre paréntesis, aparece el medio o fuente de donde se toma dicho texto. De ello deducimos que este texto no es original de El Porvenir, sino que está tomado de La Higiene, una revista de la época, especializada en temas sanitarios.

Conclusiones

En el diario sevillano El Porvenir del día 24 de abril de 1885, aparecen contenidos relacionados con la salud.

Un breve que informa sobre la epidemia de fiebre tifoidea, limitándose a recoger las estadísticas de la incidencia de dicha enfermedad en Santiago de Compostela, el día 17 de abril. Es un breve poco elaborado, que carece de alguna otra información u opinión que contextualice e interprete dicha información. Este tratamiento y elaboración que recibe el tema de la incidencia de la fiebre tifoidea, en El Porvenir, y la publicación de las cifras correspondientes a siete días atrás, denota un escaso interés del medio en suministrar una información elaborada y completa sobre la incidencia de la fiebre tifoidea en Santiago de Compostela.

Otro breve, informa sobre la epidemia de cólera que afecta a China y de las intenciones del Gobierno de limitar las procedencias de ese lugar. No se hace referencia a los casos “sospechosos” de cólera presentados en Valencia, y que se confirmarán oficialmente a mediados de junio de 1885.

El artículo titulado “La primavera”, es de estilo ameno, siendo la llegada de la primavera, la excusa para denunciar y criticar las condiciones higiénico-sanitarias de Sevilla, en 1885. En él, también se denota el interés los individuos de la época por vivir un mayor número de años, a costa de no padecer enfermedades, por lo que aparece de modo implícito, el tema de la muerte que pone final a la vida, y el de la prevención de la enfermedad.

El texto titulado “Higiene”, es de estilo informativo, en tono divulgativo, y la llegada de la primavera, sirve de excusa al medio para dar consejos higiénico-dietéticos al lector, tanto sano como enfermo, para afrontar con buena salud, la llegada de la nueva estación.

Los anuncios y publicidad que aparecen en las páginas 5 y 6, serán objeto de análisis, en un trabajo posterior.

Bibliografía

1.     HERNANDO, BM. Cuando el periodismo decimonónico se puso a soñar. Estudios sobre el mensaje periodístico [en línea]. 2000, nº 6. [Consulta: 15 diciembre 2001].

<http://www.ucm.es/info/periol/Period_l/Revista/Number_06/1_Indice.htm#Cuando el periodismo decimononico se puso a soñar>  ISSN: 1134-1629

2.     COMELLAS, JL. Historia de España Contemporánea. Madrid: Ediciones Rialp, S. A., 1988. p. 251. ISBN: 84-321-2441-9

3.     CHECA, A. Historia de la prensa andaluza. Sevilla: Fundación Blas Infante, 1991. p. 197. ISBN: 84-86814-57-X

4.     IBIDEM p. 190.

5.     IBIDEM p. 118.

6.     IBIDEM p. 90.

7.     FERNÁNDEZ SANZ, JJ. De prensa médica. Madrid: Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, 2001. p. 221. ISBN: 84-607-1889-1

Fuentes primarias

8.     El Porvenir. 24-04-1885. página 3. Hemeroteca Municipal de Sevilla.

9.     IBIDEM. p. 4.

10. IBIDEM. p. 5 y 6.

 

Este es un artículo original, es por tanto,  la primera divulgación de resultados inéditos. Si lo consulta para algún trabajo, estudio, investigación, etc., no olvide citarlo en la bibliografía. 

 FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE Salud y Cuidados EN BIBLIOGRAFÍAS:

CALVO, MA. La salud en el diario sevillano, El Porvenir, un día de 1885. Salud y Cuidados [En línea]. Nº 1 (2002). [Consulta: 10 abril 2002*].  <http://www.saludycuidados.net/numero1/historiaprensalud1.htm> ISSN 1578-9128

*Especificar fecha exacta en la que este artículo se consulta en línea.