Salud
y Cuidados. Publicación
electrónica periódica, científica
y divulgativa de Salud y Enfermería http://www.saludycuidados.net/numero2 |
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DIVULGACIÓN DE SALUD |
LA
ENFERMEDAD
CELIACA
DEFINICIÓN
DE ENFERMEDAD CELIACA
La
Enfermedad Celíaca (EC) se define como una intolerancia permanente al gluten
que condiciona, en determinados individuos predispuestos genéticamente, una
lesión severa de la mucosa del intestino delgado superior. Debido a ello, se
establece un defecto de la absorción y utilización de nutrientes (proteínas,
grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas) a nivel del tracto
digestivo, con unas repercusiones clínicas y funcionales muy variables, en
dependencia con la edad del sujeto y otros factores aún no bien precisados.
El
gluten es una proteína presente en ciertos cereales: trigo, cebada, avena,
centeno y triticale, cuya fracción soluble, llamada gliadina, es la que
perjudica al celíaco.
El establecimiento de un régimen estricto sin gluten, lleva consigo una
recuperación y normalización tanto clínica como funcional, así como la
reparación de la lesión histológica vellositaria.
DIAGNÓSTICO
DE LA ENFERMEDAD CELIACA
En
primer lugar se establece el diagnóstico de sospecha de la EC mediante un
examen físico cuidadoso y una anamnesis detallada en aquellos casos que cursan
con sintomatología convencional. Sin embargo, el conocimiento reciente de
diferentes formas clínicas de EC (clásica, atípica, silente, latente,
potencial, etc.), ha venido a demostrar que no se puede establecer un diagnóstico
clínico o funcional de la EC. Por ello, para el diagnóstico de certeza de la
EC es imprescindible realizar una biopsia
intestinal mientras se está ingiriendo gluten y una segunda biopsia
intestinal cuando el paciente lleve siguiendo la dieta sin gluten (DSG), durante
un período aproximado de dos años, para comprobar la recuperación de la
mucosa.
EPIDEMIOLOGÍA
La
EC se presenta tanto en niños como en adultos, no es una enfermedad de la
infancia. Así mismo, ha sido descrita en todas las razas y en ambos sexos.
En España no existen estudios epidemiológicos al respecto. Sin embargo,
en base a un estudio de prevalencia realizado en Italia en el año 1.994 que
concluyó que la incidencia era de uno de cada 258 individuos, en nuestro país
se estima que pueda ser equiparable debido a la similitud respecto a la genética
y a los factores ambientales de ambos países.
MANIFESTACIONES
CLÍNICAS
DE LA ENFERMEDAD CELIACA
El
cuadro típico está caracterizado por un comienzo insidioso entre 3 y 6 meses
después de la introducción del gluten, con afectación progresiva del
desarrollo pondero-estatural del niño. Los síntomas y signos varían
considerablemente según la edad de introducción del gluten, del momento de
aparición de las manifestaciones clínicas y de otros factores no identificados
actualmente.
El lactante con EC se torna irritable, apático, pálido y anoréxico,
siendo la diarrea crónica el signo más llamativo. Las deposiciones son
blandas, frecuentes, abundantes, pálidas y fétidas. Son características la
distensión abdominal, la hipotrofia muscular, especialmente de miembros y
nalgas, la hipotonía generalizada y la disminución del panículo adiposo.
En un número significativo de casos, la única manifestación clínica
de la enfermedad puede ser una talla baja, particularmente en niños mayores. De
todos los niños que consultan por talla baja la EC es la tercera causa. Es
necesario realizar un diagnóstico de sospecha, seguido de biopsia yeyunal en
todos los niños con talla baja en los que se detecten alteraciones analíticas
sugestivas de malabsorción.
Por otro lado, la EC puede presentarse de forma más o menos silente, es
decir asintomática pero con lesión de las vellosidades intestinales e incluso
de forma latente, en aquellos casos que la persona presenta una biopsia normal
inicial y a la que le sigue el desarrollo de la EC.
Hallazgos inusuales de la enfermedad son vómitos, estreñimiento y
prolapso rectal. Puede observarse, esporádicamente, además, una amplia
variedad de síntomas extraintestinales secundarios, casi todos debidos a
situaciones carenciales de vitaminas y sales minerales como alteraciones del
crecimiento, raquitismo, fracturas espontáneas, osteoporosis y dolores óseos,
tetania, alteraciones del esmalte dental, anemia ferropénica rebelde a
ferroterapia oral, anemia megaloblástica, edemas, esterilidad, abortos
repetidos, cefalea, depresión y trastornos psiquiátricos, anorexia intensa,
erupciones cutáneas, artritis o atrofia esplénica.
Se ha descrito la asociación de EC en casi un 90 % de los pacientes con
Dermatitis Herpetiforme (Síndrome de During-Brook). En estos casos, la biopsia
intestinal pone de manifiesto las lesiones histológicas características de la
enteropatía sensible al gluten aún cuando muchas veces no existen
manifestaciones clínicas típicas. Tanto las lesiones cutáneas como
intestinales desaparecen tras la supresión del gluten en la dieta. La biopsia
yeyunal debe ser un estudio obligado en todos los niños con Dermatitis
Herpetiforme.
Además, se ha descrito la asociación de la EC a otras enfermedades y así
es el caso de la Diabetes Mellitus tipo I, la intolerancia a proteínas vacunas,
la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal, la hepatitis crónica
activa y el linfoma intestinal. De esta manera, la falta o el retraso en el
diagnóstico así como un tratamiento inadecuado puede llevar a la aparición de
estas y otras complicaciones, reaparición de síntomas o, en el peor de los
casos, de malignización.
TRATAMIENTO.
LA DIETA SIN GLUTEN
Una
vez diagnosticada la EC, el único tratamiento consiste en mantener un régimen
estricto, sin gluten, de por vida. Esto conlleva una normalización a todos los
niveles.
Lo más importante para un celíaco, es el riguroso control de sus
comidas que debe hacerlas a base de productos naturales y frescos que no
contengan gluten: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, legumbres y
los cereales que no tienen gluten: el maíz y el arroz, manteniendo a su vez una
dieta variada y equilibrada.
Deben de evitarse, en la medida de los posible, los alimentos transformados, elaborados y/o envasados, ya que al haber sido manipulados, la garantía de que no contengan gluten es más difícil de establecer, pues puede que le haya sido añadido bien como ingrediente, incluidos los aditivos, o bien que lo contengan por razones tecnológicas del proceso de fabricación.
Sin embargo, dentro de estos alimentos elaborados y/o envasados cabe
hacer una clasificación:
Aquellos que no suponen un riesgo, debido a las materias primas
empleadas, a las normas existentes para su elaboración y al proceso de
fabricación empleados. Por ejemplo: las leches, la mayor parte de los quesos,
los yogures naturales y de sabores, el jamón serrano, las verduras congeladas o
los alimentos en conserva, en aceite o en salmuera (agua y sal).
Aquellos alimentos con elevado riesgo de contener gluten como los embutidos, los patés, algunos tipos de quesos, las salsas preparadas, las cremas, las sopas de sobre, concentrados de carne o pescado, los postres preparados.
Deben rechazarse todos los productos en cuya composición figure trigo,
cebada, centeno, avena y el triticale, así como cualquier derivado de éstos:
harinas, féculas, proteínas, malta, espesantes, sémola, etc., siempre que no
se especifique su planta de origen.
Existe una falta de precisión importante en la legislación sobre el
etiquetado de los alimentos por lo que a veces es difícil saber con seguridad
si un alimento carece totalmente de gluten. La Asociación de
Asociaciones de Celíacos de Europa (AOECS), de la cual la Federación de
Asociaciones de Celíacos de España (FACE) forma parte, está trabajando en
este tema, presionando al Comité del Codex y a la Unión Europea.
LA
ENFERMEDAD CELÍACA Y EL PERSONAL DE ENFERMERÍA
Existe un gran desconocimiento de la EC a nivel de los profesionales de
la medicina, la mayor parte de los celíacos en nuestro país están sin
diagnosticar. Sin embargo, es fundamental la labor del personal de enfermería con estos
pacientes.
Por una parte, en algunos hospitales son los enfermeros los responsables
de la realización de las biopsias. Los médicos de estos servicios valoran como
muy positiva esta labor.
Por otro lado, es muy importante el hecho de que los enfermeros deriven
al celíaco recién diagnosticado a la Asociación de Celíacos más cercana,
los cuales, sin la ayuda que le van a proporcionar, le será casi imposible que
puedan seguir una correcta DSG, así como a aquellos celíacos de los que se
sospecha que no siguen la dieta de forma correcta.
Finalmente, consideramos básico el establecimiento de una DSG compatible con la dieta basal del hospital, pues es frecuente que el celíaco que debe ser hospitalizado por cualquier motivo se le presente serios problemas a la hora de seguir la dieta.
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Si consulta este artículo y lo usa para algún trabajo, estudio, investigación, etc., no olvide citarlo en la bibliografía. FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE Salud y Cuidados EN BIBLIOGRAFÍAS: CELADA CAJAL, FJ. La enfermedad celiaca. Salud y Cuidados [En línea]. Nº 2 (2002). [Consulta: 20 julio 2002*]. <http://www.saludycuidados.net/numero2/celiaca.htm>. ISSN 1578-9128 *Especificar fecha exacta en la que este artículo se consulta en línea. |