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Anorexia nerviosa I: Concepto, tipos y etiología de la anorexia nerviosa
ANTONIO BARCO CABEZA* Y EUGENIO MESA DE LA TORRE** Enfermeros. *Servicio de Endocrinología. Hospital General de los HH.UU. "Virgen del Rocío" de Sevilla. ** Servicio de Nefrología. Hospital General de los HH.UU. "Virgen del Rocío" de Sevilla. E-mail: familytrap@supercable.es
Aunque constituya un trastorno alimentario, la anorexia nerviosa está considerada una enfermedad mental y por consiguiente se engloba dentro de la Psiquiatría. Consiste en la pérdida voluntaria de peso por un deseo patológico de adelgazar y un intenso temor a la obesidad. Constituye un síndrome específico por los síntomas comunes que presentan las personas que la padecen. Es un desorden alimentario debido a la grave alteración de la conducta nutricional. Según la Sociedad Americana de Psiquiatría, la cual elabora unos manuales diagnósticos de trastornos psiquiátricos (DSM), los criterios internacionales de diagnóstico de anorexia nerviosa son: (DSM-IV)
Existen dos subtipos de anorexia: Restrictivo: en el que se reduce de forma excesiva su alimentación; en un principio se restringen los alimentos de más valor energético para ir progresivamente evitando todo tipo de nutrientes. No se recurre a atracones o a conductas purgativas (laxantes, diuréticos). Se realiza ejercicio intenso para contrarrestar el contenido calórico de la escasa ingesta que se lleva a cabo. Compulsivo-purgativo: se recurre regularmente a una ingesta excesiva en espacio de tiempo (atracones) o emplea conductas purgativas durante el periodo de anorexia nerviosa, como el uso de laxantes, diuréticos, enemas o bien provocarse el vómito. La anorexia nerviosa aparece principalmente en chicas jóvenes (en el 90% su edad está comprendida entre los 14 y 18 años). El resto lo conforman varones adolescentes, niños de ambos sexo y mujeres maduras. Se presenta sin obesidad previa acusada o sólo con discreto sobrepeso. Su evolución es muy variada, ya que puede mostrarse desde un único episodio aislado, a tener una aparición fluctuante, o llegar a un estado tal de desnutrición que conlleve a la inanición y después la muerte. Es necesario comenzar detallando que este tipo de personas posee un valor de sí mismos bastante disminuido, es decir presentan una autoestima considerablemente baja. El centro de su vida radica en la búsqueda de la delgadez, manteniendo férreamente la idea de llevar una disciplina estricta en su dieta que les reporte el éxito propuesto en su objetivo de no engordar y mantener una imagen corporal idealizada que nada tiene que ver con la realidad. Todo ello les da un sentido de eficiencia a sus vidas al ir consiguiendo su propósito, el cual constituye un núcleo de personalidad propio. En un principio comienzan su periplo por el desorden alimenticio disminuyendo la ingesta de contenido calórico en su dieta, principalmente hidratos de carbono y lípidos, para luego presentar periodos de ayuno que irán aumentando progresivamente. El ejercicio físico es típico y no reconocen el cansancio ni la fatiga. Al igual que el ayuno se incrementarán las sesiones de actividad gradualmente. Un dato peculiar es el interés que muestran en la elaboración de las comidas, la confección de recetas, el contenido calórico de las dietas y sobre todo la preocupación y el empeño para que los demás degusten los platos preparados por ellas. Aunque el término signifique etimológicamente pérdida de apetito, éste siempre está presente. Existe una adaptación a la malnutrición debido a que la disminución del peso corporal se produce de forma progresiva, llegando a presentar una verdadera habilidad para tolerar el hambre. Aproximadamente el 50% de las restrictivas pierden el control del hambre, lo que trae como consecuencia el empleo del atracón y el consiguiente vómito por lo que pasan a ser anoréxicas compulsivas-purgativas. El vaciamiento del estómago es autoinducido como se ha comentado anteriormente, es decir, provocado por la introducción de dedos en la boca, llegando a ser con el tiempo un hábito tan dominado que se consigue un vómito espontáneo. La agresión repetida de los ácidos gástricos en la dentadura al vomitar, provoca erosiones dentales con el tiempo. Además abusan de una ingesta excesiva de laxantes y diuréticos que puedan sofocar la obsesión por controlar su peso. La percepción distorsionada de su cuerpo favorece el mantenimiento del cuadro, ya que ésta genera ansiedad la cual influye directamente en su dieta. Existe un importante desinterés por el sexo y como consecuencia la actividad sexual prácticamente desaparece. También presentan falta de interés por cualquier aspecto de placer físico y actividad de origen lúdica. Otro dato importante y determinante radica en su baja autoestima lo que les proporciona un ánimo muy vulnerable. Presentan un sentimiento de ineficacia e insatisfacción personal ocasionándoles un miedo a engordar y una desconfianza en todo lo que realizan. Todo ello les lleva a un estado de ansiedad y depresión anímica importante. Tienen un perfeccionismo excesivo en cualquier tarea que se propongan, un alto nivel de autoexigencia y una sumisión hacia figuras que representen autoridad. Son además inseguras, introvertidas, inteligentes, puntuales, muy ordenadas y limpias, estudiosas, trabajadoras y con una voluntad admirable. Se ha podido demostrar una disminución del sueño por la noche, concretamente en la fase REM. Parece ser que existe un ajuste inmunológico en éste tipo de enfermas, lo que justificaría la no aparición de procesos infecciosos propios en un estado de desnutrición. Por otro lado, a medida que avanza la enfermedad, cambian las conductas de interacción social, lo que conlleva un mayor aislamiento y una dependencia acentuada de la familia. Psicológicamente está en ellas la idea de no crecer, de seguir siendo niñas como uno de sus principales objetivos. En parte se consigue con la falta de menstruación y la disminución de tamaño de órganos reproductores como el útero. Algo en lo que coinciden todos los investigadores en el tema, es la multifactorialidad de las causas que originan el trastorno, así se puede decir que los factores causantes son una combinación de:
Predisposición genética. Predisposición biológica.
Influencias familiares (familia obesa). Conflictos psíquicos.
Influencias sociales (presión socio-cultural de esbeltez, etc.) Expectativas sociales. A menudo la causa detonante que provoca esta combinación de factores son los cambios emocionales que suceden en la adolescencia. Otro dato llamativo es la relación madre-hija alterada desde las edades más tempranas como la infancia , y que se mantiene por la pubertad y adolescencia. Las madres someten a sus hijas a una situación ambivalente, es decir, por un lado son cariñosas y tiernas y por otro son muy duras y exigentes. Numerosos autores coinciden en la idea de que la aparición y reiteración de cogniciones relacionadas con el aspecto del cuerpo y la valoración estética se hacen patológicas, y una vez instaurada la enfermedad, aparecen distorsiones cognitivas, que entre otras variables, llevan a la aplicación de una dieta restrictiva y al mantenimiento del trastorno. Además existe también una sobreestimación del tamaño del cuerpo, debida a la insatisfacción corporal. Otros autores agrupan otras causas determinantes además de las ya enumeradas:
Existen diversos modelos multicausales explicativos del proceso elaborados por distintos autores. Después de enumerar los datos estudiados, podemos agrupar una serie de variables que favorecen la instauración, desarrollo y mantenimiento de la anorexia:
Estos factores en situaciones de estrés provocarían la respuesta en forma de trastorno alimenticio. Una vez que aparece, se mantendrían por los elementos discutidos anteriormente. Raich i Escursell ,R. M. . Anorexia y bulimia: trastornos alimentarios. Universidad Autónoma de Barcelona. Pirámide (1999). Mateos-Parra, A., Solano-Pinto, Natalia. Trastornos de la alimentación: anorexia y bulimia nerviosas. Facultad de Psicología. Universidad Complutense de Madrid. Psiquitría.com. Internación de pacientes con anorexia nerviosa. Una propuesta terapéutica.Matusevich, D., García, A.,Gutt, S., de la Parra, I., Finkelstein,C. Hospital Italiano de Buenos Aires. Hospitalitaliano.org.ar. Anorexia nerviosa. Luismariani.com. Anorexia nerviosa. Psicoterapiaonline.net. Anorexia nerviosa: características y síntomas. Bravo Rodríguez, M., Pérez Hernández, A., Piana Bouly, R. Hospital Infantil Docente “Pedro Borrás Astorga”. La Habana. Cuba. Revista Cubana de Peditría (2000). ¿Qué es la anorexia nerviosa?. Asteps.com. La anorexia nerviosa. Planalfa.es. Anorexia nerviosa. Familydoctor.org. Anorexia nerviosa. Creandovida.cl/desorden/anorexia.htm. Anorexia
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