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Iconografía y lactancia materna*
MARISA CORREIA HIRATA *Traducción del original en portugués efectuada por María Teresa Babío. Enfermera (España).
INTRODUCCIÓN En la elaboración
de esta investigación quedó constancia de que la lactancia materna constituye
una de las representaciones de la maternidad que viene siendo objeto de
diferentes tipos de estudios, principalmente con la intención de
discutir los efectos beneficiosos de esta práctica para la salud del niño y de
la mujer. Otro punto observado es que existen pocos abordajes que revelen las
motivaciones, los significados y la forma como la sociedad influye en esta práctica,
con mensajes que unas veces la incentivan y otras la desincentivan de acuerdo
con varios intereses. Ante estas
afirmaciones fue elegida la imagen para efectuar una lectura atenta de la lactancia materna, en la búsqueda
del conocimiento de una realidad expresada subjetivamente, para encaminarla en
la actualidad, relacionándola con la enfermería. En este camino, fue
identificada la iconografía como fuente de análisis, entendida como estudio de
las representaciones figuradas que abarca esculturas, pinturas, inscripciones,
medallas, sellos, postales, imágenes, fotos, etc. de considerable valor histórico
para la enfermería y para este estudio. Esta iconografía
puede referirse a personajes históricos o míticos, a corrientes de
pensamiento, a entidades o temas relativos a una civilización, religión o
profesión. Por su riqueza la iconografía es también capaz de transmitirnos
convicciones socialmente creadas, sentimientos y motivaciones de una época;
elementos componentes de una ideología, utopías regresivas o progresivas,
mitos e ideas capaces de estimular una actividad social. Puede tenerse en cuenta
también como una representación mental colectiva. A partir de este
preludio se buscó también de forma concreta el origen de estas dos prácticas
– la lactancia y la representación figurada: se encontró que lactar es un
instinto inherente a los mamíferos que en la humanidad está influenciado por
la cultura. Sus principios están
ligados a la historia de Homo habilis en el Paleolítico inferior, datado
aproximadamente 2.000.000 de años a. de C. lo que nos lleva a pensar que el
primer niño que existió en el mundo fue amamantado. En cuanto a las
representaciones figuradas los hallazgos datan de 30.000 a 10.000 años a. de
C., en el Paleolítico superior. Son pinturas rupestres hechas en cavernas como
las encontradas en Cro-Magnon (Francia),
representando por ejemplo la captura de renos en la caza y bisontes o mamuths
modelados en arcilla atravesados por lanzas. Sus significados fueron
interpretados como supersticiones para tener éxito en la caza, aumentar sus
provisiones de alimentos garantizando así la preservación de la vida. En la unión de temáticas
tan ancestrales la investigación identificó representaciones figuradas de la
mujer amamantando, definió objetivos, describió la metodología del análisis
iconográfico, efectuó el análisis iconográfico
propiamente dicho de la obra seleccionada y desveló en el arte el valor de la
imaginería para el proceso de cuidar. Identificar representaciones figuradas de la lactancia
materna y hacer el análisis iconográfico del cuadro “El origen de la vía láctea”
de Jacobo Tintoretto, buscando captar e
interpretar los motivos y su significado más profundo.
METODOLOGÍA La metodología
elegida para este estudio fue el análisis iconográfico, el cual tiene
semejanzas con el análisis de contenido, poseyendo sus particularidades y
fundamentada en la investigación cualitativa. Como aquella que busca descubrir
lo que está por detrás de los contenidos, o lo que está escrito entre líneas,
yendo más allá de las apariencias, el análisis iconográfico busca descubrir
lo que está más allá de la representación figurada, desvela los motivos y
sentimientos que llevaron al artista a producir la obra y descubre su
significado profundo, unido a los valores que están implícitos. Para desvelar
este significado se recurre a relaciones temporales y espaciales, tendencias de
la mente humana; observación e interpretaciones que rodean la imaginería
social; asociación con la literatura y con la historia sin dispensar una
descripción formal y técnica de la obra y, principalmente una observación
minuciosa y sensible de la misma. Identificando a estudiosos de esta metodología
seguimos las recomendaciones de Pérez (2001) que aconseja establecer relaciones
de la obra con el mundo de la enfermería, de las mujeres y de los oprimidos.
Siles (1999) resalta que para este tipo de estudio debemos tener en cuenta dos
enfoques: la representación iconográfica propiamente dicha y el enfoque sociológico.
En este, sobresalen, de forma concisa, los elementos lingüísticos técnicos y
formales de la obra. Ya en el análisis iconográfico propiamente dicho, este
autor recomienda estudiar los motivos como portadores de significado, buscar
fuentes literarias e históricas que apoyen el tema, y por último, captar el
significado esencial e intrínseco de la obra, el cual comporta valores simbólicos
y traduce las representaciones sociales. Él elaboró un
esquema para el análisis iconográfico de la pintura comenzando por la
observación de la obra y captando su significado, continuando con la descripción
de la misma atendiendo al tipo de pintura – acuarela, fresco, témpera, óleo
– y como la temática se adecua a la enfermería. Incluye referencias sobre el
estilo, perspectiva, luz y color, finalidad de la obra y su localización
temporo-espacial. Recomienda
establecer relación entre la obra, la enfermería y su contexto histórico,
identificar el autor, el estilo, movimiento al que pertenece la obra, y por último
la capacidad de síntesis como elemento importante en un análisis iconográfico. En nuestra
experiencia queda claro que en estos momentos – el enfoque sociológico y el
análisis iconográfico propiamente dicho – aunque pueden estar didácticamente
separados, pueden entrelazarse en un ir y venir coherente, de la observación
para las referencias históricas y viceversa, hasta la revelación de un
significado profundo de la obra, que puede venir como una introspección. Puede desvelarse
también en la obra un significado secundario y/o dramático que surge con el
potencial observador-creativo del investigador y/o otros aspectos de acuerdo con
la temática o el tipo de arte escogido, contando siempre con la capacidad de
una observación precisa y sensible, para captar en la fantasía infiltrada en
la expresión artística, la densa realidad subyacente. Quedó de
manifiesto también que la elección del tema y la adecuación de la obra a la
temática de la enfermería es un factor de suma importancia para efectuar este
tipo de investigación pues sólo así se podrán extraer los motivos como
portadores de significados que traducen las relaciones sociales en la
perspectiva de nuestra profesión El mundo de la
imaginación formado por historias, mitos o alegorías, la búsqueda del
conocimiento en fuentes literarias, la conexión con la historia de la enfermería,
de la mujer, o el proceso de vivir y morir en el tiempo de la obra y
actualmente, son instrumentos y técnicas para finalmente llegar a la producción
de datos, consecución de objetivos de la investigación, y conclusiones
importantes para el proceso de cuidar y para la enfermería. Haga "click" para continuar leyendo el artículo
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