Iconografía y lactancia materna II (continuación)

EL CAMINO RECORRIDO                                                           (Haga "clik" en las imágenes para ampliarlas)

Al pensar en el tema de la investigación iconográfica, se inicia un momento de organización del trabajo, en el cual se 

El Milagro de San Bernardo (Alonso Cano, 1601/1667). Museo del Prado. Madrid (España).

seleccionan iconos para ser sometidos a análisis y formulación de objetivos. Es en este momento cuando uno se deja invadir por impresiones y orientaciones, y se busca identificar, en museos, libros especializados en Artes, Historia, Literatura, en librerías, bibliotecas, públicas y particulares y en sites online, la representación figurada de la lactancia materna – ya sea en pinturas, esculturas, artesanía, sellos postales, medallas, pósteres, fotos etc. Este primer momento revela que la iconografía de la lactancia materna viene siendo representada a través de los tiempos por artistas que asocian mitos, religión alegoría y realidad, y dando vida a la piedra, la tinta y la arcilla vienen inmortalizando esta escena ancestral de lo cotidiano familiar.

Así, fueron identificadas esculturas con esta temática, desde la Antigua Grecia pasando de inscripciones y detalles de sarcófagos de los siglos II y III, cuadros de pintores renacentistas famosos como Da Vinci y Miguel Ángel, del Barroco como Rubens  al Modernismo como Renoir y Picasso, hasta artesanos de las artes populares en la India, África y Brasil, sellos postales de varias partes del mundo, hasta la fotografía moderna y las tarjetas telefónicas.

Ante este material el paso siguiente fue separar estas obras según su tipología, eligiendo, la pintura como foco de investigación. Se efectuó una clasificación de las épocas de estas obras, sus autores, localización actual, siendo identificadas alrededor de treinta pinturas del Renacimiento, dos de la época Barroca, trece del Modernismo, centenas de la época contemporánea, dieciséis sellos postales, dieciséis esculturas, gran número de pósteres, fotos; algunas tarjetas de teléfono y una enorme cantidad de artesanía procedente del arte popular, con trabajos en cerámica, arcilla, bronce, madera, tejidos, principalmente de Méjico, África, India y Brasil. En este último, los estados de Pernambuco y Minas Generales son los más ricos en la representación de la lactancia materna a través del arte popular.

A continuación hicimos un reagrupamiento pictórico-analítico y seleccionamos cuatro cuadros donde los pintores exaltaban la leche materna, respectivamente como: capaz de curar; de salvar almas del purgatorio; de interactuar con la ecología y de retratar la mitología explicando la creación del universo y la inmortalidad del ser.

La Virgen y las almas del Purgatorio (Pedro Machuca, 1517). Museo del Prado. Madrid. (España).

Éstos fueron:

bullet“El milagro de San Bernardo”, de Alonso Cano (1601-1667) Museo del Prado,  Madrid. En esta obra el pintor toma como motivo un milagro de curación sucedido, cuando del seno de la imagen de la Virgen con el Niño Jesús, a cuyos pies rezaba el Santo, sale un chorro de leche hacia su boca, curándolo.
bullet"La Virgen y las almas del Purgatorio” (1517), de Pedro Machuca, Museo del Prado, Madrid. Obra renacentista, en la cual la Virgen María derrama su leche en el purgatorio, y las almas que la reciben, suben al cielo.
bullet“Madre Gaia, Madre Tierra” de Helga Hensschen (1917-2002), obra de la Era Moderna. Representa a la diosa Gaia y sus senos son los símbolos orientales del ying y el yang, alimentando la Vida y la Tierra, que guardan entre sí una interdependencia ecológica.
bullet“El Origen de la Vía Láctea”, de Tintoretto ( Renacimiento, 1577-78) Galería Nacional de Londres. El pintor se inspira en un mito griego que habla sobre el poder de la leche de la diosa Hera.

ANÁLISIS ICONOGRÁFICO 

El origen de la Vía Láctea. (Tintoretto, 1577-8). Galería Nacional de Londres. Inglaterra.

Entre estas obras seleccionadas, se distingue el cuadro, ”El Origen de la Vía Láctea”, de Jacobo Tintoreto para efectuar el análisis iconográfico:

Tela en óleo, de Jacobo Tintoretto, titulada “El Origen de la Vía Láctea”, (1577-78). Mide 127,5 x 165 cm y fue adquirida en 1890 para la Galería Nacional de Londres.  

El pintor retrata, en colores vehementes, una escena fantástica, donde en primer plano aparece un hombre con un manto, fluctuando entre nubes, coloca un bebé para mamar. La mujer se levanta asustada y gotas de su leche se esparcen por el cielo y van formando estrellas brillantes.

La escena se remite a la mitología griega, lo que da fuerzas múltiples a la obra: de lo absoluto del mito, del realismo de la imagen, de la significación estética, y del interés histórico.

La riqueza del ambiente, la gestualidad silente de los personajes, su título –“la Creación de la Vía Láctea”- comunican que el motivo de la obra es explicar la creación de la galaxia.

De una perfecta perspectiva de segundo plano, y echando mano de la licencia artística, el pintor destaca a Zeus expectante, representado en forma de águila soberbia, de mirada sagaz, con las alas abiertas – como protegiendo la escena – llevando entre sus garras su haz de rayos destructores. Su inquietud es revelada por el movimiento de cabeza a la izquierda, instando a Hermes, mensajero del Olimpo, a colocar soterradamente a su pequeño hijo Hércules, fruto de su amor con la terrenal Alcmena, para mamar del pecho de su esposa y, así volverlo inmortal. Hera despierta asustada, la leche brota de sus senos y crea un camino de estrellas que se denominó Vía Láctea.

La escena retrata el Monte Olimpo, morada de los dioses, concretamente la suntuosa alcoba de Hera, la celosa esposa de Zeus, adornada de querubines y de telas  lujosas, símbolo de la vanidad de la diosa. La cama con la fantasía del siglo XVI, en desorden, muestra la riqueza de las sedas y del satén claro de sus sábanas, que contrastan con los colores cálidos de las colchas bordadas. La cortina fluctuando entre las nubes y el dinamismo en las perspectivas de líneas doradas.

 Al explicar la creación de la galaxia con salpicaduras de leche materna, lo cual también daría la inmortalidad al pequeño Hércules, confirió a este alimento un mitológico y mágico poder que nos lleva a desvelar que el significado intrínseco y verdadero de la obra  es comunicar el valor de la leche materna. Le fue dado, por lo tanto, el sentido de mito que sustituye a lo real por una idea útil, tornándose una verdad inmutable que escapa a cualquier objeción.

Adquirió el sentido mágico que se opone a cualquier tipo de explicación de lo racional. Estas eran las formas que se usaban en la época de la obra, para explicar fenómenos de la vida y de la naturaleza.

El dramatismo de la obra tiene un significado secundario más interrelacionado – la preocupación paterna con el hijo de la relación extramatrimonial. La impotencia de Zeus, es sugerida por la distancia que lo separa del primer plano de la escena. El poder de conferir inmortalidad está lejos de él – en la leche materna y en su mujer, pero él intenta interferir astutamente.

La obra revela como motivo verdadero y significado profundo la leche materna como factor protector contra la mortalidad infantil, prestando veracidad al encantamiento del arte en un tiempo en el que era imposible comprobar, sus efectos inmunológicos.

Jacobo Rubusti (1518-1594), apodado el Tintoretto, fue un pintor italiano, alumno de Tiziano, pero que después de un viaje a Roma conoció a Miguel Ángel y a los manieristas, orientando entonces, definitivamente, su arte para la oposición de valores con grandes efectos de luz. Dotado de un impresionante control de la técnica, prefiere las formas en movimiento, los contrastes luminosos, situándose entre los tres mayores pintores representantes de la escuela veneciana.

El estilo de Tintoretto fue de gran influencia en el manierismo, conjunto de tendencias que se manifestaron en la pintura y en la escultura de los siglos XVI y XVII. Su estilo se sitúa entre el arte del Alto Renacimiento y el Barroco.

Esta obra guarda como características del autor las composiciones dinámicas construidas en oblicuo, la expresión dramática y los efectos vibrantes. Es considerada la obra más sensual de Tintoretto, desde que este pintor se dedicó intensamente a temas religiosos como los de la Scuola di San Rocco. Pintó “Paraíso”, considerado el cuadro más grande del mundo, y algunas obras más de temática mitológica.  

Haga "click" para continuar leyendo el artículo

 

 

Para cualquier información, envío o comentario sobre "salud y Cuidados", enviar e-mail a saludycuidados@saludycuidados.com

© Salud y Cuidados 2004