INTRODUCCIÓN
La
Enfermería como disciplina científica que es ha evolucionado a lo largo de su
historia en una trayectoria marcada por las directrices de una sociedad cada vez
más exigente desde el punto de vista profesional. Hoy día, los profesionales
que pertenecemos a esta disciplina, debemos considerarnos privilegiados al poder
asistir a un punto de inflexión, en todos los sentidos, que sentará las bases
de la Enfermería del futuro. Sin embargo, no podemos limitarnos a desempeñar
el papel de meros espectadores, sino que, es nuestra obligación y
responsabilidad ser protagonistas directos de este cambio.
La
creciente prevalencia en cuanto a patologías, tanto cardiovasculares como
emanadas de los accidentes de tráfico (ambos cuadros considerados como
verdaderas epidemias del S. XXI), el aumento en la demanda a los servicios de
urgencias, tanto hospitalarios como extrahospitalarios (reflejo en multitud de
introducciones a trabajos realizados en los últimos años en nuestra área), y
la misma “revolución” que las Administraciones y Organizaciones Sanitarias
plantean alrededor de la asistencia urgente en cuanto a la creación y
desarrollo de los Sistemas de Emergencias, así como la gran apuesta que el
Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha hecho en cuanto a metodología enfermera
aplicada al trabajo de nuestro colectivo y la potencial evolución de los
Dispositivos de Cuidados Críticos y de Urgencias (DCCU) dentro de nuestra
Comunidad Autónoma, es lo que en conjunto nos motiva al desarrollo de una
contextualización del trabajo enfermero en el área de las Urgencias y
Emergencias, adolecida a la vez de la falta de una especialidad propia que
confiera ente e identidad teórica y práctica al anhelo de tantos profesionales
que vienen ejerciendo sus funciones inmersos en ella, y todo a través de un
trabajo de síntesis y aplicación real de la bibliografía teorizadora que
sobre estos asuntos y las diferentes taxonomías existe bajo el consenso global,
reflejándose todo en una herramienta tangible y práctica como pensamos que es
este registro de Enfermería de Urgencias y Emergencias, a la vez, reivindicación
de tantos profesionales y compañeros.
La
identificación de nuestra profesión como un área de la ciencia pasa por la
adopción de un método, en esencia el método científico, y de un marco teórico
propio que sea el que confiera, a la vez, a la Enfermería de Urgencias y
Emergencias una identidad diferenciada dentro del conjunto de nuestra disciplina
a través de cuantas experiencias investigadoras se nos ocurran, entendiendo que
nuestro es el compromiso y bajo el modelo que queramos asumir y más garantías
de abordaje del paciente urgente nos suscite.
Los
profesionales somos los potenciales artífices de ese cambio, y en ese sentido
entendemos que cualquier iniciativa dentro de los cánones que el mismo método
plantea y todo lo hasta ahora postulado (tanto por docentes como por teóricas
de nuestra disciplina) pueden, en principio, añadir valor y Calidad a nuestra
asistencia en esa idea de acercamiento a la Excelencia que nuestras mismas
organizaciones promulgan.
Reflejo
de ello entendemos este trabajo, que de alguna forma viene a dar respuesta a la
tangibilidad y concreción requerida por muchos de nuestros compañeros a la
hora de “exigir” unas herramientas que hicieran de la teoría metodológica
del proceso enfermero, una realidad y una posibilidad de registro de su
desarrollo en un área en que la fugacidad de contacto con el paciente es lo que
tilda nuestra relación con él, aunque obviamente ésto no deba ser un handicap
a la hora de llevar a nuestros actos la veracidad de un método y la rigurosidad
de su puesta en práctica.
La idea
de continuidad de los cuidados, ya reflejada en el desarrollo de los Procesos
Asistenciales que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía está
introduciendo de forma muy acertada, requiere de unas formas y herramientas que
eviten la duplicidad de actos enfermeros y que potencien a la vez la
identificación de prevalencias tanto diagnósticas como de intervenciones en
todo el marco de actuación de una profesión que aún hoy, necesita de
justificaciones metodológicas ante el respeto que de la Sociedad, como del
resto de disciplinas, requerimos y exigimos.
El
establecer una mecánica de comunicación entre los miembros del equipo e
interniveles, la facilitación de cuidados de Calidad y el garantizar un
mecanismo de evaluación, pensamos que serían los objetivos de nuestro trabajo
a la vez que la apertura a nuevas líneas de investigación basadas en la
posibilidad que el registro de nuestra actividad y el uso de un lenguaje común
nos pueda ofrecer y ofertar como argumentos sólidos de evidencia no solo teórica.
El respeto a los Estándares para la Práctica de Enfermería de Urgencias y Emergencias enunciados por la ENA hace más de veinte años en EEUU y contextualizados y contemporizados por la SEEUE en su Marco Referencial para la Práctica de la Enfermería de Urgencias y Emergencias, y el entender que de ellos y de su interpretación y respeto, emana todo el potencial que debe terminar confiriendo a nuestra área la identidad propia que la identifique en algún momento como especialidad dentro del conjunto de la profesión enfermera, es el motor último que nos motiva a seguir trabajando en esta línea de método y de gestión del conocimiento.
Todo el
trabajo de contextualización del Proceso enfermero al área de Urgencias y
Emergencias se llevó a cabo tras más
de un año de trabajo en el que se han realizado profundas revisiones bibliográficas,
consultas a expertos profesionales del ámbito de la enfermería de todos los
niveles, comités científicos, profesionales en diseño y maquetación,
realización de grupos nominales, consultas a bases de datos de servicios
sanitarios, y un largo etc.
A continuación enunciamos una serie de puntos que consideramos básicos e imprescindibles y que deben ser comunes a todo registro de Enfermería en Urgencias y Emergencias. Posteriormente comentamos éstos y otros aspectos relacionados de una manera más detallada y con relación al registro que según modelo asumido, planteamos como partida hacia un consenso global. Para finalizar ofrecemos un prototipo del mismo en el que hemos trabajado y que pretende materializar todo lo dicho hasta ahora (Anexo 1) (Anexo 2)
Cuestiones
previas:
1.
- El registro de Enfermería en Urgencias y Emergencias deberá ser un documento
adecuado legalmente y reconocido por la institución a la que pertenece el
servicio que lo utilice, formando parte de la Historia del paciente. Contribuirá
de manera fundamental a identificar patrones de respuesta y cambios en el estado
del mismo, a comunicar los cuidados prestados, analizar la calidad de éstos,
facilitar la continuidad de los mismos, facilitar la comprensión de los
fundamentos del trabajo enfermero, justificar los servicios prestados, así como
a proporcionar una base de datos bajo el modelo enfermero por el cual cada
Institución opte en su desarrollo.
2.
- El registro de Enfermería ha de ser reflejo del Proceso enfermero, por tanto
deberá estar diseñado y estructurado de manera tal que refleje todas y cada
una de las etapas que lo constituyen, es decir: valoración, problemas
detectados (aquellos que incumben de manera independiente al profesional de
Enfermería y aquellos que será necesario tratarlos en colaboración con otro
profesional), objetivos, intervenciones y evaluación.
3.
- Deberá estar estructurado de forma clara y muy visual, con un diseño y
maquetación atractiva para el profesional, de modo que los datos cruciales
puedan recuperarse fácilmente. Por ello será necesario recurrir a cuantos
medios técnicos avanzados se requieran en su fase de diseño (asesoramiento
profesional).
4.
- Así mismo existirá un espacio reservado para los datos de filiación del
paciente. En los servicios donde exista el sistema de etiqueta adhesiva de
identificación, ésta se colocará en este espacio.
5.
- También será necesario incluir un espacio en donde aparezca el nombre del
servicio o unidad así como el nombre de la institución a la que pertenece.
Podrán incluirse señas visuales de identificación (logotipos).
6.
- Consideramos fundamental que el primer apartado tras los datos de filiación y
logotipos del centro o unidad sea el destinado a la RAC (Recepción, Acogida y
Clasificación del paciente). En este apartado se deberán reflejar los datos
que recomiendan la bibliografía y que ya han sido objeto de estudio en otras
publicaciones y recomendaciones científicas y que se pueden consultar en la
bibliografía anexa a este trabajo.
7.
- Es aconsejable que, a lo largo del registro, existan distintos espacios
habilitados para la firma de los diferentes profesionales de Enfermería que
intervengan a lo largo de la asistencia (RAC, cuidados iniciales, cuidados
posteriores, etc.), para dejar así constancia de la transferencia y garantizar
esa continuidad de cuidados entre los profesionales implicados.
8.
- Es recomendable acogerse a un modelo teórico de Enfermería, que presida el
diseño del registro y el de la Institución que lo implemente, siendo nexo de
unión entre todos los apartados que lo componen. Por lo tanto habrá que
adecuar los contenidos de los diferentes apartados a los postulados del modelo
escogido.
9.
- Se hará uso del lenguaje común enfermero que ha sido proporcionado y
difundido por diversas instituciones y estudiosos del tema con carácter
internacional. Utilizando también la codificación numérica asignada en cada
caso.
10.
- En la mayoría de los casos los ítems serán cerrados (a modo de check
list), para así facilitar su rápida cumplimentación, debido a la premura
y falta de tiempo que caracteriza la asistencia en Urgencias y Emergencias. No
obstante es necesario incluir los suficientes campos abiertos para poder añadir
otras opciones que no hayan sido contempladas.
11.
- Los contenidos de los diferentes apartados que reflejan las etapas del Proceso
enfermero, ofrecerán una selección de opciones (datos a valorar, problemas,
objetivos o criterios de resultado, intervenciones de enfermería, etc.). Esta
selección será obtenida cuidadosamente, teniendo en cuenta las características
propias del servicio, la casuística, la experiencia clínica y de los
profesionales y la bibliografía al respecto.
12.
- El registro contará con un sistema autocopiativo que proporcionará al menos
dos copias (además del original). En total tres documentos que podrán ser
utilizados en diferentes itinerarios, según los acuerdos que se establezcan
(Atención Prehospitalaria, Atención Primaria –DCCU-, archivos del Centro
Hospitalario, etc.). Aconsejamos que una copia
acompañe de esta forma al Informe de Enfermería al Alta siempre que
ello sea posible o que en la cumplimentación del mismo, tenga un peso específico
como reflejo de todo lo realizado hasta ese momento y en esa idea clara de
continuidad de cuidados.
13.
- Para facilitar la comprensión de este registro a los profesionales
recomendamos que, al dorso, existan unas breves notas aclaratorias en las que se
explique la manera de cumplimentación correcta del registro, abreviaturas,
escalas empleadas, referencias bibliográficas, etc. A modo de instrucciones de
cumplimentación.