Ventiladores de transporte

 

INTRODUCCIÓN

Probablemente, el término “respirador” no sea el más adecuado para designar a una máquina que sustituye la ventilación y no la respiración, por lo que es preferible el vocablo “ventilador” para este menester. Es de justicia hacer esta aclaración en virtud de la gran extensión del primer término reseñado, aunque para no apartarnos de un camino eminentemente científico, y adentrarnos en uno tradicional o vulgar, en el presente trabajo se empleará el vocablo “ventilador”, para ajustarnos al máximo a la terminología médica.

Los ventiladores mecánicos portátiles han sido utilizados en Europa desde principios de los años 80. Su aceptación en Estados Unidos ha sido lenta, en parte por la preocupación de que la ventilación no se sincroniza con la compresión torácica externa en la parada cardiorrespiratoria. Sin embargo, si es necesario, el reanimador que controla la vía aérea puede indicar al otro el momento en que dispara el dispositivo, además en pacientes intubados no es necesario sincronizar la ventilación con la compresión.

A continuación, procederemos a efectuar una definición de lo que vamos a entender por ventilador mecánico: aparatos que suministran al paciente de forma cíclica un volumen de aire a una presión positiva.

Estudios recientes que comparan los ventiladores mecánicos de transporte con el balón de reanimación durante el traslado intrahospitalario, muestra que los primeros son superiores para mantener una ventilación constante y gases sanguíneos arteriales adecuados.

Ahora, haremos un pequeño paréntesis para introducir algunas ideas importantes en lo que va a constituir el transporte de enfermos en Ventilación Mecánica (VM), para luego retomar el concepto de ventilador y mostrar sus características, desde la importancia de lo que supone el transporte de este tipo de pacientes.

El traslado de pacientes en VM es un suceso bastante frecuente en los sistemas de emergencias sanitarias y en los hospitales.

Independientemente de la distancia a recorrer, el transporte de un paciente con vía aérea artificial conectado a un ventilador, constituye una situación de riesgo que puede incrementar la morbilidad e incluso la mortalidad, por lo que debe ser bien planificado y manejado.

Ante un traslado de un enfermo en VM se deben tener claros algunos puntos:

1.     Antes de transportar a un paciente con VM, se deben asegurar vía aérea y accesos venosos, estabilizar sus funciones vitales y avisar al Servicio o centro receptor.

2.     En enfermo con un ventilador de transporte siempre debe trasladarse con personal sanitario, monitorizado y con equipos auxiliares de ventilación y oxigenación.

3.     El programa básico inicial del ventilador de transporte será el mismo que tenga el paciente en VM convencional. Tras el cambio de ventilador se debe comprobar la eficacia de la insuflación y del intercambio gaseoso.

4.     Los ventiladores de transporte no tienen o disponen de pobres sistemas de alarmas, por lo que la vigilancia clínica del paciente debe ser muy estrecha.

5.     Durante el traslado hay que continuar el registro de los parámetros principales del enfermo y del ventilador.

6.     Por lo general, es necesario incrementar la sedación-analgesia del paciente para adaptarlo al nuevo ventilador y evitar las molestias inherentes a la movilización.

A continuación, veremos algunas generalidades a cerca de lo que supone un traslado de un paciente sometido a VM.

En primer lugar, debemos estar dotados de un equipamiento capaz de satisfacer los requerimientos de monitorización y tratamiento básicos, para una posible actuación de urgencia durante el traslado. El material debe ser el esencial para realizar un soporte vital avanzado al paciente. Es fundamental que ese material vaya bien organizado, pues nos movemos en un espacio muy reducido y en condiciones, a veces, precarias.

También debemos tener presentes unos principios generales de seguridad en el traslado del paciente en VM, pues así disminuiremos los riesgos del enfermo durante el transporte. Éstos son:

a)     Definir el Servicio clínico o área hospitalaria de quien depende el transporte, así como el médico responsable de su organización y coordinación. Revisar y comprobar previamente todos los aparatos e instrumental necesarios. El hospital o Servicio receptor debe estar advertido de la transferencia.

b)     Evaluar el nivel de gravedad del paciente. Estabilizarlo antes del traslado, sobre todo si existe hipovolemia, hipoxemia o trauma espinal o craneal.

c)     Prever los problemas clínicos que pueden surgir durante el traslado y si es posible anticiparse a ellos.

d)     Asegurar la vía aérea antes del transporte.

e)     Es conveniente sedar y analgesiar al enfermo antes de movilizarlo.

f)      Los tubos, las líneas vasculares, sondas, etc., deben ser fijados y asegurados antes de movilizar al paciente y controlados durante la evacuación.

g)     Las movilizaciones y transferencias del enfermo tienen que ser cuidadosas.

h)     Durante el traslado se monitorizan al menos la función cardiaca, la saturación de oxígeno y la tensión arterial de forma no invasiva.

i)      La medicación necesaria es mejor administrarla antes de salir del hospital emisor.

j)      Se deben anotar todas las incidencias o complicaciones que ocurran durante el traslado en una hoja de registro específica.

CARACTERÍSTICAS DE LOS VENTILADORES DE TRANSPORTE

Dos conceptos fundamentales nos sirven para clasificar los diferentes tipos de ventiladores: por un lado, el sistema de entrega de aire durante la inspiración (tipos de generadores); y por otro, el sistema por el que cesa la inspiración y se inicia la fase espiratoria pasiva (mecanismo de ciclado).

Desde un punto de vista clínico, la clasificación de los ventiladores según la forma de entrega del aire ofrece poco interés, y su interés será puramente técnico. Sin embargo, clasificarlos según su mecanismo de ciclado si aporta interés clínico.

Según la forma de ciclado, cada ventilador presentará unas limitaciones que deberán ser conocidas antes de su empleo. El mecanismo por el que cese la administración del aire por parte del ventilador puede ser porque se haya alcanzado una presión, un volumen, un tiempo o un flujo seleccionado.

Según esto podemos tener distintos tipos de ventiladores:

Ciclados por presión

Cuando se alcanza una presión prefijada en vías aéreas se abre la válvula espiratoria y cesa el flujo inspiratorio. Los inconvenientes que presentan este tipo de ventiladores serán que cuando varíen las características mecánicas del paciente (distensibilidad y resistencia) cambiará el volumen entregado.

Ciclados por volumen

con estos aparatos no se finaliza la insuflación hasta que no se ha entregado todo el volumen programado. como el volumen que se entrega es fijo, si cambian las características mecánicas del paciente (aumento de las resistencias a causa de broncoespasmos, disminución de la distensibilidad del pulmón), se generarán aumentos importantes de la presión intratorácica, con el riesgo de producir barotraumas.

Ciclados por tiempo

Mediante este sistema se mantiene constante el tiempo inspiratorio y variará por tanto el volumen que se entrega y la presión que se genera.

Ciclados por flujo

Con esta forma se realiza el paso a la fase espiratoria en el momento que el flujo cae por debajo de un valor determinado. Los inconvenientes de este sistema son que se pueden no entregar volúmenes suficientes y no se alcancen frecuencias respiratorias adecuadas.

a) Características básicas de los ventiladores de transporte

Centrándonos un poco más en los ventiladores de transporte, podemos resaltar algunas de las características de los mismos. La mayoría están concebidos para ser utilizados durante un corto periodo de tiempo, habitualmente horas, fuera de la UCI o en escenarios extrahospitalarios. Por ello sus características particulares tienen esa orientación.

Operatividad

La mayoría funcionan sólo en ventilación mecánica controlada (vmc), y son excepcionales los que disponen de ventilación mecánica asistida (vma), ventilación mandatoria intermitente (imv) o presión positiva continua en la vía aérea (cpap). Los mandos permiten regular el volumen minuto (vmin) o el volumen corriente (vc), la frecuencia respiratoria (fr) y la fio2, y en algunos modelos es posible ajustar la relación inspiración/espiración (i:e) y la presión máxima en la vía aérea.

En algunos ventiladores mecánicos cabe la posibilidad de efectuar ventilaciones manuales o suspiros. Para no encarecer su costo, tamaño y peso se consigue la variación de fio2 con un sistema venturi y no con un mezclador.

Es posible aplicar presión positiva final espiratoria (peep), bien como dispositivo integrado en el ventilador o mediante válvula independiente que se acopla a la salida espiratoria del circuito. Deben incluir un sistema básico de alarmas, al menos de baja presión y de presión de insuflación excesiva.

Manejabilidad

El tamaño y el peso son los atributos más importantes de los ventiladores de transporte. es deseable un peso menor de 5 kg y unas dimensiones que permitan llevarlo fácilmente colgado o en la cama del paciente. Los controles y mandos deben estar en un mismo plano y ser sólidos, para prevenir movimientos inadvertidos.

Fuente de energía

Se prefiere, por su simplicidad, la energía neumática a la electrónica. como el o2 es la fuente de alimentación, el consumo es más alto, y su agotamiento más rápido que en los regulados electrónicamente. éstos son más precisos y se afectan menos por las fluctuaciones de presión del cilindro del gas, pero tienen el inconveniente de que pueden sufrir fallos de la batería.

La fuente de gas es un cilindro metálico con oxígeno a alta presión. llevan un manorreductor que marca la presión existente y mide indirectamente la reserva de gas disponible. las hay de diverso tamaño y peso en relación con su capacidad de carga y autonomía. hay conexiones “en h” para dos cilindros que se utilizan en traslados largos.

Consumo de gas

Por definición, el consumo de gas de un ventilador de transporte es el usado por el ventilador para su control neumático y logístico; es decir para accionar circuitos y válvulas. este gas no pasa al paciente sino que es expulsado al ambiente. se considera aceptable un consumo de gas menor de 5 l/min.

Montaje

El circuito del ventilador y la válvula espiratoria deben ser simples, sencillos de acoplar e imposibles de conectar de forma incorrecta.

Todas las piezas deben limpiarse fácilmente de sangre, secreciones, etc., y no presentar resistencia a la inspiración o espiración. en el circuito hay que intercalar una nariz artificial para humedecer y calentar el aire inspirado.

Seguridad

Deben disponer de una válvula de sobrepresión para poder cortar la insuflación cuando la presión pico de vía aérea rebase el límite de presión prefijado. esta alarma de alta presión tiene que señalarse de manera visual y acústica.

Debe complementarse con una alarma de baja presión que avise de la desconexión accidental de la desconexión accidental del paciente.

Es necesaria también una válvula antiasfixia que permita al enfermo respirar aire ambiente en caso de fallo de la fuente de energía.

Si la alimentación es por batería, tiene que haber un indicador de baja batería que avise sólo cuando quede energía para una hora.

Si la fuente de gas se agota y cae por debajo de la presión de trabajo del ventilador, tiene que activarse una alarma visual y/o audible.

Resistencia

Los ventiladores mecánicos deben ser compactos, soportar un trato duro y seguir funcionando a pesar de sufrir golpes, caídas, impactos, movimientos violentos, etc.

El panel de control debe estar protegido de posibles roturas.

b) Características específicas

En este apartado haremos mención del ventilador mecánico para transporte neonatal.

Se trata de un ventilador controlado por presión y ciclado por tiempo.

Tiene posibilidad de CPAP, de ajustar el flujo, FR, FiO2, presión máxima en la vía aérea, relación I:E, PEEP, y posee la opción de proporcionar ventilaciones manuales.

Es un ventilador mecánico de flujo continuo abierto al ambiente. Una válvula se cierra en la rama espiratoria durante el tiempo inspiratorio prefijado, de forma que el flujo en vez de salir al exterior se dirige a los pulmones del niño, manteniendo la presión programada. En el tiempo prefijado se abre la válvula y el aire sale de nuevo al ambiente.

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