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Estudio exploratorio sobre burnout en un servicio de urgencias de Badajoz
JOSÉ CASTILLO VAQUERA 1, MARÍA JOSÉ RABAZO MÉNDEZ 2, SANDRA BARTOLOMÉ 3 1
Enfermero del
Complejo Hospitalario "Infanta Cristina" y ldo. en Psicología.
Profesor Asociado del Departamento de Enfermería. Facultad de Medicina. Universidad
de Extremadura. Badajoz. 2
Doctora
en Psicología. Profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación. Facultad
de Educación. Universidad de Extremadura. Badajoz.
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Psicóloga Interno Residente. E-mail: jcastillo@correo.cop.es
INTRODUCCIÓNNo podemos sustraernos a la importancia que en los últimos años ha cobrado el tema de la calidad de vida, sobre todo a la hora de plantearse cualquier estudio en el ámbito socio-sanitario. En este contexto, es indudable que uno de los mayores retos que tiene planteado este nuevo milenio, al menos en las sociedades avanzadas, es atender, mejorar y mantener la calidad de vida en los contextos sociolaborales. De este planteamiento se desprende la importancia y el número de estudios e investigaciones que en las últimas décadas han aparecido sobre el estrés laboral. El término Burnout es sinónimo de desgaste profesional, y su traducción literal al castellano es «estar quemado». Dicho vocablo fue acuñado por Freudenberger1 tomando un término, por aquel entonces de uso coloquial, que definía los efectos del abuso prolongado de drogas («burned out on drugs») para referirse a un estado de cansancio físico y emocional resultante de las condiciones de trabajo. En la década posterior diversos autores elaboraron otras definiciones del síndrome, siendo la más consolidada la realizada por Maslach y Jackson2 en 1981. Estos
autores consideran el Síndrome de Burnout como una respuesta inapropiada
a un estrés emocional crónico que se caracteriza por cansancio
físico y/o psicológico, conocido como agotamiento emocional, despersonalización
y sentimiento de inadecuación personal o falta de logros personales en las
labores habituales. Las
consecuencias del síndrome más comúnmente aceptadas son: alteraciones
emocionales y conductuales, psicosomáticas y sociales, pérdida de la eficacia
laboral y alteraciones leves de la vida familiar. El
burnout se concibe en la actualidad
como una serie de alteraciones físicas, conductructales y emocionales que
tienen su origen en factores laborales, pero también en individuales y
sociales. Se considera un proceso o variable continua, de forma que sus aspectos
esenciales pueden estar presentes en mayor o menor grado, es decir, su aparición
no es de forma súbita, sino que emerge de forma paulatina pasando por estadios:
inicialmente el individuo experimenta un estrés debido a que las demandas del
trabajo exceden sus recursos físicos o emocionales; más tarde se manifiesta el
nerviosismo con síntomas de tensión, fatiga e irritabilidad y, finalmente,
aparece el aislamiento emocional y social, el cinismo y la rigidez en el trato
con los pacientes y compañeros de trabajo, etapa en la que ya es clara la
expresión del burnout. Las profesiones en que mayor medida se acusa este síndrome son aquellas en las que los profesionales deben mantener un contacto directo con la gente, caso de los trabajadores sanitarios, de la educación o del ámbito social. La presente investigación está contextualizada en el servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Infanta Cristina de Badajoz. Estos servicios son lugares generadores de estrés por excelencia, dadas sus peculiares características: presión del tiempo y actuaciones urgentes, imposibilidad de realizar periodos de descanso predecibles durante el trabajo, carencia de soporte ambiental (espacio, luz, decoración, climatización inadecuada), imposibilidad de planificar la asistencia, falta de cooperación de los enfermos y de sus familiares debido a las demandas en la asistencia, responsabilidad civil y penal que conlleva la asistencia sanitaria, continuo riesgo y peligrosidad al que se está sometido, aumento de las exigencias en cuanto a la calidad de la actuación profesional y continuo incremento de la presión social, que convierte a los pacientes en sujetos hipercríticos con la actuación del personal sanitario y en blanco de las protestas por todos los fallos del sistema sanitario. Por tanto, no cabe duda de que los servicios de urgencias pueden considerarse como verdaderos factores de riesgo para la aparición del llamado síndrome de desgaste profesional; la literatura especializada sobre el tema nos advierte que existen diversas variables que modulan la intensidad del mismo: variables intrapersonales (sexo, personalidad resistente, autoconcepto, años de experiencia, categoría profesional), familiares (estructura familiar, número de hijos, estado civil, estatus socioeconómico) e interpersonales o ambientales (habilidades sociales, actividades de ocio y tiempo libre, estilo de vida). El objetivo que pretendemos en esta investigación es explorar el grado de burnout que existe en los profesionales que componen la plantilla del servicio de urgencias con la finalidad de poder diseñar modelos de afrontamiento que repercutan tanto a nivel de satisfacción personal como de calidad asistencial al enfermo. También, a nivel exploratorio, se resalta la presencia de algunas alteraciones psicofísicas presentes en esta población. En este trabajo se analizan el siguiente grupo de variables moduladoras del Síndrome de Burnout: sexo, profesión, estado civil, prolongación de la jornada laboral, experiencia profesional, situación laboral. MuestraEl estudio se realizó entre febrero y marzo del 2003 en el Servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Infanta Cristina de la ciudad de Badajoz. Fue seleccionada una muestra de 106 trabajadores de ambos sexos, del Servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario “Infanta Cristina”. Los datos referidos a la distribución de la muestra en función de las variables estructurales fueron: En la distribución por sexos se observa que el 42,45% de la muestra corresponde a varones y el 57,54% mujeres. En la distribución por profesiones se observa un 43,39% de médicos residentes, 16,98% de enfermeros, 14,15% celadores, 13,20% auxiliares de enfermería y 12,26 médicos adjuntos. En la distribución por estado civil se observa un 57,54% de casados, 37,73% solteros, 0,94% viudos y 2,8% sujetos incluidos en otras categorías. La distribución de la variable referida a la prolongación de la jornada laboral, un 46,22% de los sujetos prolongan su jornada de trabajo frente a un 53,77% que no trabajan más allá del tiempo establecido. La variable denominada experiencia profesional se operativiza como número de años trabajando. Existen cuatro condiciones: 18,86% de los sujetos tienen menos de 1 año de experiencia, 32,07% poseen una experiencia entre 1 y 5 años, las personas que llevan trabajando entre 5 y 10 años representan el 17,92% de la muestra total y, por último, con más de 10 años de experiencia el 31,13%. En la distribución por situación laboral o tipo de contrato, el 34,90% son personas con contrato fijo, el 10,37% en posesión de interinidad y un 54,71% personas contratadas. InstrumentoCon la finalidad de obtener los datos de esta investigación se utilizó el Maslach Burnout Inventory (M.B.I.) de Maslach y Jackson3 (1986). Este cuestionario consta de 22 ítems tipo Likert en forma de afirmaciones referidas a las actitudes, emociones y sentimientos que el profesional muestra hacia el trabajo o sus clientes. Evalúa tres subescalas: de Agotamiento Emocional, de Despersonalización y de Logros Personales, de forma que altas puntuaciones en las dos primeras y bajas en la tercera orientan a la existencia del cuadro. La puntuación e interpretación de la escala la presentamos en la Tabla nº 1. En un principio este cuestionario puntuaba los 22 ítems afirmativos tanto en frecuencia como en intensidad, desde 0 (nunca) hasta 6 (todos los días), pero posteriormente se abandonó la valoración en intensidad debido a la alta correlación existente entre las dos apreciaciones. Comentaremos brevemente el contenido de los tres factores que componen el test: Agotamiento Emocional. (A. E.). Sentimiento de que nada se puede ofrecer a otras personas, junto con la sensación de falta de recursos emocionales. Despersonalización. (D. P.). Supone el desarrollo de actitudes negativas, insensibles y distantes hacia los destinatarios de los servicios que se prestan. Con esta actitud el sujeto trata de aislarse para protegerse de la falta de energía emocional, tratando a los demás como objetos o números más que como personas. Sentimiento de inadecuación personal o falta de Logros Personales en las labores habituales. (P. A.). Este sentimiento surge al comprobar que las demandas que se le hacen al trabajador exceden de su capacidad para atenderlas, junto a la percepción de inexistencia de posibilidades de promoción personal. Esto produce una disminución de las expectativas personales y una evaluación negativa de uno mismo con sentimientos de fracaso, rechazo de sí mismo y baja autoestima. Además, la encuesta incluía un espacio abierto para que los sujetos informasen sobre la existencia o no de alguna alteración psicofísica (tipo estrés, ansiedad, insomnio, etc.) que en los tres meses anteriores hubiesen notado. (Tabla 1) ProcedimientoLos cuestionarios fueron entregados a los empleados de forma personalizada a través de una entrevista en la cual se le daban las instrucciones sobre cómo debían cumplimentarlos y se resolvían las dudas planteadas. Posteriormente los empleados depositaron los cuestionarios de forma anónima en un buzón que se preparó para tal fin. Análisis de los datosPara alcanzar el objetivo planteado en la investigación se han efectuado diferencias de medias de las puntuaciones obtenidas en cada factor para cada grupo de variables objeto de estudio. Para el procesamiento y análisis de los datos se ha empleado el paquete estadístico SPSS-PC, versión 10 para Windows. |
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