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Plan de cuidados en pacientes hematológicos
Mª ROSARIO MUÑOZ MONTAÑO, INÉS Mª DURÁN SÁNCHEZ. Enfermeras. Unidad de Hematología. Hospital General (HH. UU. "Virgen del Rocío". Sevilla) E-mail: charomz@msn.com
INTRODUCCIÓN Desde hace unos años se va introduciendo una nueva forma de trabajar en nuestro hospital: la aplicación de un plan de cuidados estandarizados. Más tarde hemos visto la necesidad de desarrollar un plan de cuidados enfocado a la patología con la que trabajamos a diario, y en nuestro caso es el paciente hematológico. En un principio este plan de cuidados constaba de diagnósticos, objetivos y actividades a desarrollar en la etapa de ejecución, pero se nos propuso elaborar un plan de cuidados en el que se incluyan las intervenciones de enfermería según la NIC (1). La NIC consta de 486 intervenciones de enfermería ordenadas alfabéticamente y están relacionadas con los 149 diagnósticos de enfermería de la NANDA (2). También se detallan las intervenciones sugeridas e intervenciones opcionales adicionales. Nosotros hemos elaborado un índice de intervenciones agrupadas por números, Ej.: del 0 al 500; del 500 al 1000, etc., hasta el 8500 de todas las intervenciones utilizadas en nuestro servicio y la descripción de estas intervenciones, sus definiciones y sus actividades desarrolladas en 74 páginas, de las que sólo trascribiremos algunas por que todas sería muy extenso y por eso remitimos a la bibliografía (1). Por ello, ante la necesidad de aplicar el método científico a los cuidados de enfermería nos disponemos a desarrollar un plan de cuidados para la unidad clínica de hematología de los Hospitales Universitarios “Virgen del Rocío” de Sevilla (HUVR). Nuestro objetivo fue motivar a los profesionales; aumentar la comunicación, coherencia y participación de cuidados; favorecer un trato personalizado; evitar olvidos y repeticiones en los cuidados para obtener una mayor calidad asistencial. Para realizarlo, hemos identificado las necesidades de veintisiete pacientes en un período de tres meses. Hemos elaborado los diagnósticos enfermeros y los problemas de colaboración según la NANDA (2). Igualmente fueron desarrollados los objetivos (3) y seleccionadas las intervenciones aplicadas a la muestra de estudio, según la NIC (1). Como resultado, obtuvimos un plan de cuidados de aplicación al paciente hematológico donde aparecen diagnósticos enfermeros y problemas de colaboración . De estos hemos seleccionamos los más habituales y los hemos reflejado en una hoja de trabajo para el día a día: diagnósticos enfermeros hoja diaria y problemas de colaboración hoja diaria. Queremos resaltar como aspecto importante, un problema de colaboración en el que enfermería realiza una gran labor y generalmente no queda reflejada en los registros. Se trata del éxitus o fallecimiento del paciente y los cuidados aplicados tanto a él como a la familia. Desde la implantación de este plan de cuidados se ha facilitado un método de trabajo que nos permitirá realizar estudios para valorar tanto el producto enfermero como la calidad asistencial en la unidad clínica de hematología del Hospital General del HUVR. Desde que se ha puesto en marcha este trabajo hemos dado un paso en hacer consciente a Enfermería que para que nuestro trabajo esté reconocido tiene que constar que está hecho y para ello debe estar reflejado por escrito. Esta es la gran herramienta que nos da el plan de cuidados. DESARROLLO DEL PLAN DE CUIDADOS DEL PACIENTE HEMATOLÓGICO Hemos elaborado un plan de cuidados del paciente hematológico que consta de 30 diagnósticos de enfermería y de 23 problemas de colaboración desarrollados en Tabla 1 y Tabla 2. De todos ellos hemos seleccionado los diagnósticos y problemas de colaboración más frecuentes plasmados en una hoja de trabajo para el día a día, que iniciamos al activar el plan de cuidados tras realizar la valoración inicial del paciente de donde priorizamos los problemas de salud. En la hoja de trabajo diaria de diagnósticos enfermeros tenemos un anverso encabezado por los datos del paciente , fecha de ingreso y diagnóstico; otro apartado con la fecha y firma del enfermero responsable que activa o modifica el plan y otro en el margen derecho encabezado por M/ T/ N donde marcamos con una cruz en el turno donde se debe realizar esa intervención. En la esquina inferior enumeramos la hoja. En la parte inferior del reverso de esta hoja de trabajo diaria de diagnósticos de enfermería existen apartados donde se detallan dieta, constantes, actividad, hemocultivos, hemoderivados, catéter, etc. En esta hoja y parte del reverso se detallan los diagnósticos más habituales en nuestros pacientes. DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS MÁS HABITUALES EN NUESTROS PACIENTES 1. Desequilibrio nutricional por defecto r/c incapacidad de ingerir los nutrientes debido a factores biológicos o psicológicos (astenia, anorexia, etc.) Este desequilibrio lo activamos, generalmente, cuando el paciente ingresa por primera vez y refiere “que lleva unos 20 días sin ganas de comer, inapetente y/ o con llamativa pérdida de peso” o también cuando el proceso de enfermedad es avanzado. Objetivos:
El paciente ingerirá alimentos de acuerdo con sus necesidades y nivel
de actividad y sustituirá los
alimentos de la dieta tipo por otros de su preferencia. Intervenciones: Entre las intervenciones planteadas por la NIC hemos seleccionado: 1030 Manejo de los trastornos de la alimentación 1100 Manejo de la nutrición 1160
Monitorización nutricional Siguiendo
las actividades programadas en Monitorización nutricional, en nuestro
hospital los pacientes pueden disponer de una dieta personalizada que le
solicitamos cuando detectamos este problema de salud.
2. Riesgo de infección r/c pruebas o tratamientos invasivos, traumatismos, heridas quirúrgicas y aumento de microrganismos en el ambiente Este diagnóstico es muy frecuente en nuestros paciente ya que muchos son portadores de catéteres centrales tipo Hickman o Portal subcutáneo. En el espacio en blanco que queda en el diagnóstico escribimos el tipo de catéter implantado así como sondas u otras heridas que presente el paciente. Objetivos: La persona no presentará infección durante la hospitalización Intervenciones: 2440
Manejo de los dispositivos de acceso venoso 3440
Cuidados del sitio de incisión 3660
Cuidados de las heridas 3662
Cuidados de las heridas de drenaje cerrado 4220
Cuidados del catéter central insertado periféricamente 5602
Enseñanza: proceso de enfermedad 6540
Control de infección 6550
Protección contra las infecciones 6650 Vigilancia Según el caso que tengamos presentes y a la intervención que nos refiramos, marcaremos en los tres turnos o sólo en aquel que se realice, por ejemplo el Mantenimiento de dispositivos del acceso venoso según indica sus actividades se realizarán en los tres turnos, y sin embargo el Cuidados de catéter central insertado periféricamente sólo marcaremos en el turno que se va a realizar esos cuidados. Cabe reseñar que la Enseñanza: proceso de enfermedad, Control de infección, Protección contra las infecciones y Vigilancia son intervenciones que realizamos cada vez que observamos al paciente y por tanto marcamos los tres turnos. 3. Riesgo de estreñimiento r/c cambios ambientales, falta de intimidad, cambios en la alimentación, disminución de actividad física. Este problema de salud se activará cuando así lo
refiera el paciente por su tendencia al estreñimiento, o bien,
por experiencia en ingresos anteriores. Objetivos: La persona mantendrá su patrón de defecación. Intervenciones: 0430 Manejo intestinal 0440 Entrenamiento intestinal 1100 Manejo de la nutrición 6650 Vigilancia Estas
intervenciones van orientadas a mantener un patrón de defecación normal. La Vigilancia
nos alertará cuando ese problema necesite de la colaboración de otros
profesionales. En este caso resolveremos el problema como diagnóstico de
enfermería y lo activaremos como problema de colaboración. Ej.: Estreñimiento
secundario a quimioterapia y/u opiáceos, Hemorroides secundarias a estreñimiento,
mucositis, etc., con intervenciones específicas como Manejo del estreñimiento:
impactación, Administración de medicación rectal y Administración de
medicación oral. 4. Riesgo de caídas r/c factores externos (bañera sin asidero o equipo antideslizante) y factores internos (debilidad, mala visión, falta de precauciones de seguridad) El riesgo de caídas lo activaremos en pacientes de alto riesgo por problemas internos como se detallan, o bien, por la edad avanzada u otros problemas de salud ( desorientación, agitación, etc.). Objetivos: La persona no sufrirá traumatismos durante su
hospitalización Intervenciones: 2690 Precaución contra las convulsiones 5606 Enseñanza individual 6650 Vigilancia 6486 Manejo ambiental: seguridad 6490 Prevención de caídas De todas estas intervenciones el Informe de incidencias sólo hay que marcarlo en el momento en que se haya producido una caída y además cumplimentar dicho informe. 5. Riesgo de síndrome de desuso r/c alteración ligera del nivel de conciencia, dolor, etc. Entendemos este diagnóstico como el conjunto de problemas que pueden surgir de la falta de movilidad o estímulo para cambiar de posición, levantarse al sillón o ir al WC por inapetencia, desánimo o aburrimiento ocasionado por una larga estancia hospitalaria o incluso sin causa concreta. Este desuso le llevará a pérdida de la masa muscular, enlentecimiento intestinal, edemas en miembros inferiores, etc. Objetivos: La persona mantendrá la normalidad funcional de todos los sistemas corporales. Intervenciones: 0180 Manejo de energía 0226 Terapia de ejercicio: control muscular 0840 Cambio de posición 1400 Manejo del dolor 2380 Manejo de la medicación 6482 Manejo ambiental: confort Cabe resaltar la Vigilancia, por la que detectaremos este problema y actuaremos en consecuencia. 6. Riesgo/Deterioro de la integridad cutánea r/c factores externos (cizallamiento, humedad, accesos venosos, heridas quirúrgica, etc.) Este problema es de riesgo o real según la escala de EMINA detallada en la valoración inicial del paciente. Objetivos: La persona mantendrá/recuperará la integridad cutánea.
(Subrayaremos en la gráfica mantendrá o recuperará según sea la
situación del paciente). Intervenciones: 0740
Cuidados del paciente encamado 0840
Cambio de posición 3520
Cuidados de UPP 3540
Prevención de UPP 3584
Cuidados de la piel: tratamiento tópico 3590
Vigilancia de la piel 6482 Manejo ambiental : confort Del mismo modo, sólo señalaremos las intervenciones adecuadas al caso si es problema real o de riesgo. 7. Riesgo de soledad r/c deprivación afectiva, aislamiento físico, falta de contacto con personas, cosas percibidas como importantes. Tendremos en cuenta este Riesgo de soledad cuando el paciente necesita aislamiento protector y manifiesta su preocupación por no estar entre los suyos, a veces incluso, demandando la compañía de los profesionales. Objetivos: La persona mantendrá el equilibrio entre la soledad y la
interacción social. Intervenciones: 6650 Vigilancia Con Asesoramiento, Apoyo emocional, Presencia y Vigilancia trataremos de disminuir eso sentimientos para conseguir el objetivo: 8. Riesgo de cansancio en el desempeño del rol de cuidador r/c falta de descanso y distracción del cuidador Este problema puede ser de riesgo cuando detectamos que el cuidador principal no se turna con otros familiares, que no se mueve a penas del lado del paciente, pero aún no manifiesta cansancio. Si aparecen nuevos signos por agotamiento activaremos este como problema real Cansancio en el desempeño del rol de cuidador. Objetivos: El cuidador manifestará que se siente capacitado para afrontar la situación (si el diagnóstico es potencial). El
cuidador efectuará de manera competente las técnicas y habilidades
necesarias para brindar los cuidados (si el problema es real). Intervenciones: 5240
Asesoramiento 5440
Aumentar los sistemas de apoyo 7040
Apoyo al cuidador principal 7110
Fomento de la implicación familiar 7120 Movilización familiar Son las mismas en los dos casos haciendo hincapié en aquellas que sean más adecuadas para la ocasión. Los dos diagnósticos que vienen a continuación pueden causar confusión. Nos referimos como Afrontamiento defensivo a aquel que “nombra una situación en que la persona expresa repetidamente una autoevaluación falsamente positiva basada en un patrón protector que la defiende de lo que ella percibe como amenazas subyacentes a su autoimagen positiva” (3). Por ejemplo, un paciente que tras recibir su diagnóstico de leucemia aguda e ingresa en planta y nos manifiesta: “yo estoy bien, yo no necesito aislamiento”, “a mí me van a poner un tratamiento y en pocos días me voy a casa”. Afrontamiento inefectivo es aquel que “nombra situaciones en que la persona es incapaz de llevar a cabo una apreciación válida de los agentes estresantes para elegir adecuadamente las respuestas habituales o para usar los recursos disponibles” (3). Por ejemplo, el paciente que manifiesta agresividad ante el enfermero que le ha realizado una cura y no reconoce que lo que le pasa es que está cansado de que la herida no cierre. |