|
La formación enfermera organizada del Hospital de las Cinco LLagas de Sevilla, en el siglo XVIII
MANUEL ÁNGEL CALVO CALVO, ANTONIO GÁLVEZ DÍAZ, EUGENIO MESA DE LA TORRE Enfermeros. Unidad de Enfermería de Nefrología del Hospital General. Hospitales Universitarios "Virgen del Rocío". Sevilla. Avda. Manuel Siurot s/n. 41013 Sevilla. E-mail: macalvoc@supercable.es
INTRODUCCIÓN:
A principios de la actual década, de la mano de la Escuela de Enfermería
de la Universidad Complutense, surge en España el Seminario Permanente de
Historia de la Enfermería, que aúna las inquietudes y el quehacer de distintos
enfermeros y enfermeras empeñados en investigar el pasado de nuestra profesión,
con el objetivo de conformar la Historia de la Enfermería española. Desde
entonces y hasta hoy, mucha luz se ha arrojado sobre quiénes fueron las
personas que en épocas anteriores nos precedieron en la dispensación de los
Cuidados, cuáles eran sus tareas, qué requisitos se les exigía para ejercer y
qué aportaban al restablecimiento de la salud de los enfermos. Por el
contrario, sobre la formación que las enfermeras tuvieron en las distintas
etapas históricas, es muy poca la información de la que disponemos. La
Profesora Hernández Conesa (1) explica el escaso conocimiento que poseemos
sobre la formación en Enfermería con anterioridad al siglo XIX, al sostener
que el valor social e institucional que el Cristianismo otorgó a las labores
del Cuidado, hizo que los enfermeros medievales no tuvieran objetivos específico
que giraran en torno a la constitución de un saber. Estos enfermeros y
enfermeras del medievo poseían exclusivamente objetivos espirituales, lo cual
según la misma autora, imposibilitó la inclusión de los Cuidados en el
contexto gremial de la Baja Edad Media. Por contra, otras actividades
relacionadas con la salud, como los barberos o sangradores, sí tuvieron sus
propios gremios, lo cual les permitió una estructuración de los conocimientos
propios de su disciplina, por lo que a diferencia de lo ocurrido con los
cuidadores enfermeros, se
introdujeron en el ámbito universitario, logrando así estos oficios titulación
de rango académico. El concepto cristiano de humildad se constituyó como
actitud intelectual ante la praxis enfermera, e hizo que la Enfermería fuese la
única de las profesiones de la salud que por falta de una tradición metodológica,
no alcanzase el estatus necesario para elevarse a la categoría de disciplina
medieval. El sentido caritativo exclusivo de los Cuidados de Enfermería, impidió
la transmisión sistemática y organizada de los conocimientos de los Cuidados,
e imposibilitó su enseñanza reglada en el contexto universitario, lo que también
impidió durante siglos a las enfermeras el participar en los distintos
movimientos socioculturales y científicos que surgieron tras la aparición de
la universidad. Aun
siendo impensable en estas condiciones, el acercamiento de la Enfermería al
mundo universitario, no hay que esperar a la llegada del siglo XX, para detectar
la existencia de indicadores de una actividad de formación enfermera, como
demuestra la aparición en 1625 del primer manual de Enfermería de España y
tal vez del mundo, “La Instrucción de Enfermeros” de Andrés Fernández (2)
(3) y la elaboración por Simón López en 1651 de un manual de Enfermería inédito,
titulado “Directorio de enfermeros” (4), del cual hemos conocido su
existencia recientemente, gracias a la constancia metodológica y rigor científico
de nuestros colegas del Grupo Andaluz de Investigación en Historia de la
Enfermería, pertenecientes al Hospital Universitario “Virgen del Rocío” y
a la Universidad de Sevilla. La
existencia de estos manuales de Enfermería, y otros posteriores, demuestran que
en España, como mínimo a partir del siglo XVII, existía una actividad de
formación enfermera. No obstante, aún constituye un verdadero interrogante, el
conocer cómo se impartía esta formación en Enfermería con anterioridad al
siglo XIX, a las enfermeras que ejercían en los hospitales, pues no tenemos
noticias de formación enfermera organizada hasta 1836, cuando el matrimonio
Fliedner crea el Instituto de Diaconisas de Kaiserswerth, en cuya Escuela de
formación para las Diaconisas, se desarrollaba un programa de formación
enfermera organizada, que duraba tres años e incluía una rotación de las
Diaconisas por los distintos servicios del Hospital de Kaiserswerth (5). Para
intentar arrojar luz sobre la formación que recibían las enfermeras españolas
y sevillanas en particular, en el periodo comprendido entre los siglos XVII y
XVIII, presentamos un estudio histórico-enfermero comparativo de las Constituciones
de los años 1624 y 1734, del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, vulgo
de la Sangre (HCLLS). Los
objetivos de este trabajo son: ·
Tratar
de averiguar si antes de que surgiera la primera formación organizada en
Enfermería conocida en el mundo, en Kaiserswerths, en 1836, ya se formaba a las
enfermeras que ejercían en el HCLLS y cómo se impartía dicha formación. ·
Intentar
conocer si la formación en Enfermería que se impartía, se modificó en el
periodo de 110 años, entre los siglos XVII y XVIII. FUENTES:
Para realizar este trabajo, se aportaron como fuentes
escritas directas, las Constituciones
y Reglamentos del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, vulgo de la Sangre de
18 de enero de 1624 y las Constituciones
de siete de mayo de 1734 del mismo hospital.
El primer documento, es un manuscrito original y está contenido y
localizado en la Sección Hospital de las Cinco Llagas, Legajo número 1-A del
Archivo Histórico de la Diputación Sevilla. (A.D.S.)
Aunque de las Constituciones
de 1734, existe un original en el “Fondo Gestoso” de la Biblioteca
Colombina de Sevilla (B.C.), hemos utilizado en este trabajo una copia
localizada y contenida en la Sección 5ª, Tomo 190; Expediente nº 5 del
Archivo Municipal de Sevilla. (A.M.S.) Este documento es un traslado del año
1781, y se realizó para incluirla en la certificación que este Hospital de la
Sangre hizo a requerimiento de la Junta General de Hospicio de Sevilla, dentro
del expediente seguido para la Reducción de Hospitales, de fines del s. XVIII.
Junto a estos documentos originales, se utilizaron fuentes
escritas indirectas, para consulta y asesoramiento obras sobre la historia y
los hospitales de Sevilla, de historiadores y autores tanto clásicos como
actuales. METODOLOGÍA:
El método utilizado, se ajustó a la naturaleza del problema-objeto de
esta investigación, aplicando por
tanto los elementos de la metodología histórica, al estudio del pasado de la
actividad de cuidar y de los
cuidadores.
Inicialmente, hubo una fase de búsqueda y captura de fuentes
documentales históricas. Una vez localizadas estas fuentes documentales, se
procedió a la recogida de los datos relacionados con el tema objeto de
investigación. Posteriormente esos datos fueron organizados y transcritos a
nuestro código lingüístico actual, los que lo precisaron. Esto supuso una
media de tres horas diarias de trabajo, durante un mes en el ADPS y en el AMS, y
en menor medida en el Archivo del Palacio Arzobispal de Sevilla (APAS), en la
Biblioteca Colombina y distintas Secciones de la Biblioteca General
Universitaria de Sevilla.
Previamente al análisis del contenido de los datos recogidos y sus
posibles interpretaciones y relaciones y
para la valoración de los datos obtenidos, estas fuentes fueron sometidas a una
crítica de adecuación de los documentos al tema investigado, a una crítica
externa para investigar la autenticidad de los documentos y a una crítica
interna para estudiar la fiabilidad y credibilidad de los datos.
Especial tratamiento recibieron en su crítica, las Constituciones
de 1624 y de 1734 del Hospital de las Cinco Llagas, como únicas y valiosísimas
fuentes históricas directas y escritas aportadas para esta investigación,
confirmándose mediante su crítica de
adecuación que por la información que precisábamos para realizar la presente
investigación y las posibles hipótesis manejadas, ambos documentos se
adecuaban al tema objeto de investigación y mediante sus críticas externa e
interna confirmamos la autenticidad y fiabilidad de dichos documentos. RESULTADOS:Función del HCLLS:El
HCLLS, fue fundado en 1500 por Dª Catalina de Rivera (6), para asistir a
mujeres pobres, de enfermedades consideradas en aquella época como enfermedades
curables y no contagiosas y denominadas como enfermedades
de calenturas, de cámaras (diarreas), heridas,
postemas (abcesos supurados), llagas
frescas (úlceras), fracturas y
dislocaciones (7) (8). El Equipo Asistencial del HCLLS:
En ambas
Constituciones el equipo asistencial del HCLLS, estaba integrado por el médico,
el cirujano, el boticario, un barbero y el personal de enfermería.
El médico, cirujano, boticario y barbero eran nombrados por los tres
Padres Patronos del HCLLS, debían ser graduados,
examinados ó revalidados y cristianos viejos (limpios de sangre). A
diferencia del resto del personal del equipo asistencial del HCLLS, al personal
de Enfermería para ejercer, ambas Constituciones
no les exigía requisitos de tipo profesionales-académicos. Coincidían ambos
documentos en exigir para ejercer como enfermeras en el HCLLS, sólo un conjunto
de características personales, de tipo ético-religiosas y morales, pues únicamente
se pedía a las enfermeras que fuesen personas capaces de tratar a las enfermas
con mucho cuidado, amor y mucha caridad (9) (10). El Equipo Cuidador del HCLLS:El
Equipo Cuidador del HCLLS, dependía al igual que el resto de oficios del HCLLS
desempeñados por mujeres, de la madre
mayor y en el periodo estudiado estuvo formado básicamente por la madre
enfermera mayor, de la que dependían las madres
enfermeras y sus ayudantes, las hijas
ó doncellas. Ambas Constituciones,
estipulaban salarios y raciones para el personal de Enfermería. Responsabilidades y tareas de las
enfermeras en el HCLLS:
Ambas Constituciones asignaban a las enfermeras
responsabilidades
asistenciales ó
acciones que reflejaban la responsabilidad de las enfermeras en la realización
del tratamiento de salud a las enfermas y que tenían como objetivos atender las
necesidades básicas no cubiertas de las enfermas y las alteraciones producidas
por la enfermedad. Las Constituciones de 1734 además de responsabilidades
asistenciales, a la enfermera mayor también le asignaban una responsabilidad
docente. Responsabilidad docente de la enfermera mayor del HCLLS:En
las Constituciones de 1624 la madre mayor
ó inmediata superiora de las enfermeras y de todas las mujeres que trabajaban
en el HCLLS, era la encargada de supervisar los oficios desempeñados por
mujeres y también de enseñarlos a las que los ejercían ó iban a ejercerlos.
Por tanto, dicha madre mayor era la
que enseñaba el oficio de enfermera: …queremos
y mandamos que (a
la madre mayor) la obedezcan las demas
mugeres…Visite de hordinario las enfermerias y sepa si estan las enfermas
servidas y regaladas y con la limpieza que deseamos esten …y
entre y visite todos los oficios de
las mugeres y vea como se hacen y enseñe por su persona a hacerlos…(109-1624) Sin
embargo las Constituciones de 1734, estipulaban que la enfermera mayor, era la
que personalmente debía enseñar cómo se realizaban las actividades propias de
su oficio, al resto de las enfermeras: Item
queremos que haya una enfermera mayor en las enfermerias de medicina para
que…asista con cuidado a las enfermas, asi por lo perteneciente a su regalo,
como para que se executen las unciones y demas medicinas que dispusiere el
medico, enseñandolo a hacer por su
persona;…(109-1734) Las hijas ó doncellas del HCLLS:
Denominadas en las Constituciones de 1624 como hijas
o doncellas y en las de 1734 como doncellas,
sin embargo coincidían ambas Constituciones en adjudicarles el papel de
ejecutar las tareas que les asignaban las madres
u ofícialas de los distintos departamentos del HCLLS donde trabajaban, a
cambio de salario y ración. Las
Constituciones de 1734, al estatus anterior de las doncellas
del HCLLS, además les añadían el derecho a cobrar una dote, denominándoseles
entonces como doncellas
de dote. A
partir de esa fecha a las doncellas,
después de tres años de trabajo retribuido mediante salario
y raciones, como ayudantes en las distintas enfermerías y otras
dependencias del HCLLS, el Secretario de dicho Hospital les expedía una
certificación denominada de nombramiento.
En dicha certificación del ejercicio como doncella de dote del
HCLLS, constaban los datos de filiación de dicha doncella: En atencion a que por aora solo hay en este hospital doce sirvientes Doncellas para que asistan en las enfermerias y demas oficinas según va declarado en estas Constituciones queremos que estas y las que se aumentaren sirvan tres años completos, y pasados se les de certificacion por el Notario Contador, en que exprese el nombre y apellido de la tal Doncella el de sus padres y de donde es natural, y la edad que tiene con otras señas de su persona…(116-1734)
Una vez obtenido el certificado, cuando dicha doncella,
tomaba estado religioso ó matrimonial, el Administrador del HCLLS le entregaba
30 Ducados de vellon por dote:
En
esos tres años que dichas doncellas ejercían
de ayudantes de las madres ofícialas, trabajaban en todos los departamentos del
HCLLS, como se ha dicho. Las cuatro últimas doncellas
que entraban a trabajar en el Hospital, comenzaban a prestar sus servicios
primeramente en la Roperia, donde
lavaban la ropa y realizaban otras tareas propias de este departamento: …Y
asi mismo mandamos que las Doncellas que se destinaren para el labado de la ropa
sean las menos antiguas en el hospital...y...exercitarán
el oficio del labado en su turno. (116-1734) la
madre que recibe la ropa de la sacristía, de las enfermerías y de los
ministros y la entrega lavada y compuesta…para
que le aiuden al dicho lavado y demas cosas que se ofreciere en la roperia,
tenga quatro Doncellas efectivas…(112-1734) Dos
doncellas de estas cuatro menos
antiguas y que realizaban el lavado de la ropa, también ejercían en la sala de
convalecencia, ayudando a la madre enfermera de convalecencia: Itt,
queremos que haya otra madre cuio oficio sea asistir a las mugeres
convalecientes, que pasaren de las enfermerias a la sala de convalecencia, que
en este hospital fundo D. Diego de Yanguas, y
para que le cuiden por ahora… tenga dos Doncellas con tal que ca una de ellas
ha de ser de las quatro destinadas para el labado de la ropa… (115-1734) Después
de simultanear las tareas de lavar la ropa y de asistir en la Sala de
Convalecencia, estas Doncellas pasaban
a prestar sus servicios en otras dependencias del Hospital, como en las cocinas
y posteriormente en las enfermerías. Así, las madres
de la cocina de los pobres y de la
cocina del tornillo, tenían una doncella
cada una para que le ayudasen: Item
mandamos que haya otras dos madres y cada una tenga una Doncella para que las
aiude, las quales han de guisar las comidas
y cenas en esta forma, asistira la una en la cocina grande que llaman de
pobres…Y la otra madre con su Doncella guisara en la cocina que llaman del
tornillo…teniendo obligacion de asear la casa de dichos ministros…(pudiendo
la madre mayor adjudicarles otras tareas)…(114-1734) Por
lo expuesto anteriormente, las doncellas más antiguas del Hospital después de
haber ejercido en la ropería, sala de convalecencia y cocinas, ejercían en las
enfermerías del Hospital ayudando a las enfermeras, siendo la enfermera mayor
la encargada por estas Constituciones de enseñar a las doncellas las tareas
propias de las enfermeras. Sabemos que a las enfermerías de medicina se
asignaban cinco doncellas y una a la
enfermería de cirugía.
Si alguna de las doncellas al finalizar los tres años de servicio en el
HCLLS que le otorgaban el derecho a percibir la dote, quería continuar al
servicio de dicho hospital, podía reingresar como doncella, perdiendo su antigüedad
en el puesto de doncella: …
y si alguna de las Doncellas antiguas cumpliere los tres años, y quisiere
continuar en el servicio del hospital queremos que esta se repute como la menos
antigua, como si entrara de nuevo y exercitará el oficio del labado en su
turno. (116-1734) Dentro
de la tipología de establecimientos benéficos existentes entre los siglos XVII
y XVIII y por la función que desarrollaba el HCLLS, de atender benéficamente a
mujeres pobres de enfermedades consideradas curables y no contagiosas, se puede
considerar al HCLLS, un hospital de finalidad estrictamente sanitaria (11).
El equipo asistencial del HCLLS, estaba formado por el médico, el
cirujano, el boticario, el barbero y el personal de enfermería.
En
el periodo estudiado, el que a diferencia del resto de miembros del equipo
asistencial, a las enfermeras del HCLLS para ejercer como tales, sólo se les
exigieran una serie de características personales de tipo ético-religiosas,
como eran las de ser capaces de tratar a
las enfermas con mucho cuidado, amor y mucha caridad y no se les pidiera
requisitos académicos-profesionales, confirma que durante el periodo de tiempo
estudiado, de todos los componentes del equipo asistencial, la Enfermería era
la única ocupación sanitaria que no gozaba en esa época, del estatus
conveniente para ser considerada como disciplina (1). Explicaría este hecho el
que la mentalidad social imperante en esa época, aún no permitía a las
enfermeras tener como uno de sus objetivos el de constituir un saber enfermero,
creemos debido por un lado a la situación social marginal de la que era objeto
la mujer y de otro lado a que todavía, a las labores del Cuidado, socialmente
solo se le asignaban objetivos religiosos-espirituales (1). El
Equipo Cuidador del HCLLS:
Entre 1624 y 1734, por sus distintas denominaciones y tareas,
identificamos básicamente tres componentes entre los miembros del Equipo
Cuidador del HCLLS: 1.
La
enfermera mayor:
dependía inmediatamente de la madre mayor y en última instancia del
administrador del Hospital. Esta enfermera mayor era la responsable inmediata
del Equipo Cuidador y de los Cuidados que dispensaban sus componentes en el
HCLLS. 2.
Las
enfermeras: su
inmediata superiora era la enfermera mayor y en ultima instancia la madre mayor
y el administrador. 3.
Las denominadas hijas
en 1624 y doncellas
en 1734, eran las ayudantes de las enfermeras. Actividades de Enfermería:Las
responsabilidades asignadas a las enfermeras del HCLLS, variaron en el periodo
estudiado. Así, las Constituciones de 1624 y las de 1734, otorgaban tanto a la
enfermera mayor como a las demás enfermeras, determinadas responsabilidades
asistenciales. Las Constituciones de 1734, a la enfermera mayor, además le añadían
una responsabilidad docente. Formación
en Enfermería en el HCLLS:
En el periodo estudiado, en el HCLLS se proporcionaba enseñanza de las tareas específicas de las enfermeras, no constando en dichas Constituciones que se realizara mediante cursos organizados de formación, sino que la mayoría de la información y capacitación para ejercer como enfermeras, creemos que la proporcionarían la Madre Mayor hasta 1734 y a partir de ese año la Enfermera Mayor, durante el ejercicio de la práctica enfermera, en la asistencia hospitalaria diaria (12). La concepción sobre la formación de las enfermeras en el HCLLS, por tanto evolucionó en el periodo estudiado. Así, las Constituciones de 1624 encargaban a la madre mayor, una mujer no perteneciente en principio al Equipo Cuidador, la enseñanza de todos los oficios del hospital, ejercidos por mujeres. Por tanto, aunque se proporcionara una enseñanza específica de enfermería, el mandato constitucional de enseñar el oficio de enfermera, no diferenciaba a la enfermería del resto de los oficios del HCLLS ejercidos por mujeres. Sin embargo en las Constituciones de 1734, se diferenciaba a la enfermería del resto de los oficios del HCLLS, pues especificaba que una enfermera, la madre enfermera mayor, era la responsable de enseñar a otras personas el oficio de enfermera. Aún así, creemos trascendente que al elaborar las Constituciones del HCLLS en 1624, los tres Priores Patronos Administradores del Hospital, consideraran la necesidad de que hubiera una persona encargada de enseñar a las enfermeras sus tareas específicas, aunque la responsabilidad de proporcionar estas enseñanzas no recayera en principio en una persona que en ese momento no formaba parte del Equipo Cuidador. Mucho más importante fue que en las Constituciones de 1734, se reconociera y diferenciara a la tarea de enseñar a las enfermeras, como una responsabilidad directa de la enfermera mayor, suponiendo debida esta modificación entre otros factores, quizás a un mayor reconocimiento tanto social como de las capacidades y conocimientos de las enfermeras y además creemos, indicador temprano del comienzo de una nueva concepción social de la enfermería. Sistema organizado de formación para las doncellas del HCLLS: las doncellas de dote.A diferencia de las Constituciones de 1624, las de 1734 contemplaban un sistema organizado de tres años de trabajo retribuido para las doncellas, durante los cuáles ejercían en las distintas dependencias del hospital ayudando a las madres ofícialas de dichas dependencias. En principio y según estas mismas Constituciones, el objetivo de este sistema de doncellas de dote, era el de conceder a cada doncella que cumpliera el ciclo de tres años de trabajo completo en el HCLLS, el derecho a percibir 30 reales de vellón cuando tomaban estado religioso o matrimonial. No obstante y teniendo en cuenta que dentro del organigrama hospitalario la doncella tenía la consideración de “sirvienta o criada”, seguramente las verdaderas intenciones u objetivo real que perseguirían los Patronos del HCLLS, al implantar este sistema de doncellas de dote, sería el de favorecer la incorporación de doncellas al hospital, para trabajar ayudando a las madres oficialas, en un momento histórico que con toda seguridad, habría dificultad para encontrar mujeres dispuestas a trabajar como sirvientas de hospital y por tanto desempeñar un puesto de trabajo: · Poco reconocido y estimado socialmente. · Mal retribuido económicamente, entre otros motivos por ser desempeñado por mujeres. · Por la mucha penosidad y laboriosidad que llevaba implícito el trabajar como sirvientas en un hospital. Esta formación general que recibían las doncellas en el HCLLS, incluía formación en Enfermería y como ya hemos expuesto anteriormente, creemos que esta formación en enfermería que se proporcionaba en el HCLLS, no estaría sistematizada u organizada en forma de cursos, si no que la impartiría la enfermera mayor, en la práctica enfermera diaria. Ese sistema organizado de trabajo expuesto con anterioridad, indirectamente dotó a dicho Hospital de un sistema organizado de formación general en servicios hospitalarios y, para las doncellas. Así mismo, cuando el Secretario del HCLLS, expedía certificación a estas doncellas, para cobrar la dote el día que tomaran estado, indirectamente proveían a las doncella de un documento oficial que les acreditaba la experiencia de tres años de trabajo y aprendizaje en las distintas dependencias de dicho Hospital, incluidas las enfermerías. Si a lo anterior añadimos que dichas Constituciones de 1734, contemplaban la posibilidad de que las doncellas de dote que completaban su periodo de trabajo en las distintas dependencias del Hospital durante tres años, podían continuar en él prestando sus servicios, parece lógico pensar que estas doncellas formadas en servicios hospitalarios y de enfermería, posteriormente fuesen las “ofícialas” enfermeras del HCLLS. Por todo lo expuesto, aunque se confirmara posteriormente que la formación en Enfermería que se daba a las doncellas en el HCLLS, no se constituyera como un sistema organizado de docencia en Enfermería, si queda demostrado que en el HCLLS en el periodo estudiado, se impartía formación en Enfermería, y que ésta, formaba parte de un sistema organizado de formación en servicios hospitalarios, de tres años de duración, lo cual creemos que es un indicio temprano de formación enfermera organizada y sistematizada. La constatación de este indicio de formación enfermera organizada y sistematizada, en el sevillano Hospital de la Sangre, en el año 1734, nos parece trascendente, sobre todo si tenemos en cuenta que en los manuales de Historia de la Enfermería, no encontramos referencias de una formación enfermera organizada, hasta el año 1836, cuando aparece el Instituto de las Diaconisas de Kaiserswerths (15). CONCLUSIONES:Dentro de la tipología de establecimientos benéficos de los siglos XVII y XVIII, el HCLLS fue un hospital de finalidad estrictamente sanitaria, siendo su objeto principal el de atender a mujeres afectadas por enfermedades consideradas curables y no contagiosas. La estructura y organización del Equipo Asistencial del HCLLS, no varió en el periodo estudiado. A diferencia de lo que ocurría con el resto de miembros del Equipo Asistencial del HCLLS, a los componentes del Equipo Cuidador, no se les exigían requisitos de tipo profesionales-académicos ni limpieza de sangre para ejercer en dicho hospital. Sólo se les pedía para ejercer como enfermeras, una serie de características personales de tipo ético-religiosas. El Equipo Cuidador del HCLLS, durante el periodo estudiado, jerárquicamente dependía en primera instancia de la Madre Mayor. Dentro del Equipo Cuidador del HCLLS, encontramos por sus distintas denominaciones y responsabilidades, tres clases de enfermeras: una enfermera mayor, de la que dependía las enfermeras y sus ayudantes, las doncellas de las enfermerías. En el periodo estudiado se incrementaron las responsabilidades y tareas de las enfermeras del HCLLS. Así las responsabilidades asistenciales que las Constituciones de 1624 adjudicaban a las enfermeras, fueron ampliadas por las Constituciones de 1734, pues dotaban de una responsabilidad docente a la Enfermera Mayor del HCLLS. En el periodo estudiado, en el HCLLS, se proporcionaba, enseñanza de las tareas específicas de las enfermeras. La responsabilidad de enseñar las actividades de las enfermeras, cambió de responsable durante el periodo estudiado y así de ser responsabilidad en 1624 de una mujer que en principio no nos consta que fuese enfermera, la madre mayor, en 1734 pasó a ser responsabilidad de una enfermera, la madre enfermera mayor. También las Constituciones de 1734, modificaron el estatus de las ayudantes de las enfermeras ó doncellas del HCLLS, apareciendo la doncella de dote y creándose para ellas un sistema organizado de trabajo retribuido durante tres años en las distintas dependencias de HCLLS, incluidas las enfermerías. Este sistema organizado de trabajo retribuido de tres años en el HCLLS para las doncellas, indirectamente dotó a dicho Hospital de un sistema organizado de formación general en servicios y actividades hospitalarias para dichas doncellas, Dicho sistema organizado de formación en servicios y actividades hospitalarias para doncellas, incluía formación en enfermería, siendo la responsable de impartir la enseñanza específica de las tareas de las enfermeras, la Enfermera Mayor del HCLLS. A dichas doncellas de dote, mediante la certificación oficial que les expedía el HCLLS para obtener la dote correspondiente, indirectamente también se les acreditaba su experiencia de trabajo y aprendizaje durante tres años en las distintas dependencias del HCLLS, incluidas las enfermerías. Aun a falta de confirmar que las ayudantes de las enfermeras, las doncellas de dote formadas en el HCLLS, fuesen las posteriores enfermeras “oficialas”, todo lo anterior nos lleva a constatar la existencia de un indicio y precedente importante de formación de Enfermería organizada, en el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla en 1734, y por tanto, ciento dos años antes de que surgiera la primera formación enfermera organizada conocida en el mundo: el Instituto de las Diaconisas de Kaiserswerths, en 1836. BIBLIOGRAFÍA:1. Hernández J. Historia de la Enfermería. Madrid: Interamericana Mc Graw-Hill, 1995: 77-80. 2. García S. y Calvo E. Historia de la Enfermería. Málaga: Universidad de Málaga, 1995: 68-70. 3. García MJ, Valle JI y García AC. Ficha bibliográfica nº 4: Instrucción de enfermeros. Híades. Revista de Historia de la Enfermería.1995; vol: 2, 91-99. 4. García MJ, Valle JI y García AC. Ficha bibliográfica nº 5: Directorio de enfermeros. Híades. Revista de Historia de la Enfermería.1995; vol: 2, 101-110. 5. Hernández J. Historia de la Enfermería. Madrid: Interamericana Mc Graw-Hill, 1995: 131-134. 6. Collantes F. Memorias históricas de los establecimientos de Caridad de Sevilla. Descripción artística de los mismos. Sevilla: Imprenta y Litografía de José Mª Ariza, 1884: 129-205. 7. Constituciones del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla de 1624. Artículo 4. 8. Constituciones del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla de 1734. Artículo 10. 9. Constituciones del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla de 1624. Artículo 110. 10. Constituciones del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla de 1734. Artículo 109. 11. Carmona J. El sistema de hospitalidad pública en la Sevilla del antiguo régimen. Sevilla: Diputación Provincial de Sevilla, 1979: 53. 12. Donahue M. Historia de la Enfermería. Barcelona: Doyma 1985: 310.
|
|
Para cualquier información, envío o comentario sobre "salud y Cuidados", enviar e-mail a saludycuidados@saludycuidados.com © Salud y Cuidados 2006 |